27/06/2021
EMPRESAS DE FAMILIA EXITOSAS CON DIFICULTADES EN LA COMUNICACIÓN.
EXPERIENCIAS DE CONSULTORÍA: Fortalezas y Debilidades
En mi experiencia muchas empresas de familia se han desarrollado en medio de una comunicación deficiente entre dueños, aunque curiosamente exitosas en el plano comercial, ya sea por servicios o productos que han logrado de manera efectiva, posicionarse en el mercado. Ello observado claramente desde una perspectiva externa y bajo la categoría de buenos negocios. En ese sentido, la fortaleza existe y podría explicarse por:
CONOCIMIENTOS DEL NEGOCIO: con altas probabilidades de haber recorrido un camino con obstáculos, a veces legales, financieros o estratégicos para permanecer, así como organizativos y tecnológicos pero también aprendiendo y obteniendo resultados comerciales.
CONOCIMIENTOS OPERATIVOS: quiere decir que han logrado un formato organizacional productivo, con recursos técnicos con profesionales o asistentes calificados, a veces con rubros distintos, o sectores verticalizados, que cumplen con la lógica de uno de los dueños a cargo. En estas descripciones y pensando en una continuidad generacional asoman debilidades evidentes:
1) Hay profesionales, pero la funcionalidad de la Empresa no está profesionalizada.
2) Si los sectores no están conectados por sus líderes o dueños la comunicación interna, tendrá escasas o pobres reuniones efectivas en la Dirección General de la Empresa
3) Finalmente el mal clima entre dueños generará obstáculos en la toma de decisiones de la Empresa Familiar.
Dichos acontecimientos no pasan desapercibido en el seno familiar y funcionan con cierta distancia, poca sociabilidad entre familiares o las suficientes para evitar momentos desagradables, sobre todo si la empresa es rentable y todos salen conformes con sus utilidades.
Sin embargo, con el advenimiento de las nuevas generaciones entre las ramas familiares, las dificultades continúan creciendo porque el clima es adverso, a veces hostil y se va construyendo lentamente una fragmentación para los futuros recambios. Nuestra casuística dice que dichas conductas impactan finalmente en lo económico.
GESTIÓN DEL CAMBIO: es tiempo entonces de saber que la comunicación como herramienta insustituible entre la familia y los negocios no surge naturalmente, sino que, ha de requerir necesariamente, de una gestión que equilibre y direccione las emociones, así como los inadecuados hábitos familiares. El camino es un espacio de respeto y reconocimiento de las habilidades individuales, tanto como de los procesos en juego, junto a la coordinación de distintos saberes que logren decisiones efectivas.
Sin embargo puede suceder que a pesar de muchos esfuerzos no se logran acuerdos, porque no han establecido un piso mínimo para el trabajo en familia, deberemos apoyarnos entonces en profesionales que nos ayuden a entrenarnos en:
a) Identificar conflictos familiares u organizacionales.
b) Tener un buen uso de los límites y de la empatía
c) Aprender a funcionar con una escucha activa
d) Desarrollar un pensamiento reflexivo y autocrítico
e) Integrarse al trabajo en equipo.
En los tiempos que estamos viviendo, las experiencias de Consultoría en Empresas De Familia, alcanzan resultados óptimos si, abrimos un espacio/tiempo, si damos lugar a un proceso y una metodología que tenga en cuenta, fundamentalmente la cultura de cada familia empresaria.
Finalizando el conjunto de reuniones individuales y grupales, se podrá arribar a dos aspectos, el más conocido es formal, se trata de un Acuerdo o un Protocolo de Empresa Familiar, pero lo verdaderamente importante radica en lo informal o esencial, se trata de los singulares y diversos modos de vincularse funcionalmente dentro de cada grupo familiar, ahora en el camino de la profesionalización.
Para ello se necesita de una participación responsable, una cooperación familiar, el contagio y la visión compartida, la identidad por ser parte de una familia empresaria y el respeto y la admiración por quienes forman parte. Este es el camino y se hace camino al andar.
Lic. RUBEN G. RUIZ