12/12/2018
El mindfulness es un escudo contra la vulnerabilidad infantil
La infancia es una etapa particularmente sensible y determinante en el dedarrollo. Un estudio realizado en la Universidad de Florida reveló que los eventos estresantes impactan inmediatamente en la salud de los niñ@s.
Los investigadores analizaron los datos de casi 96.000 niñ@s y las situaciones estresantes que habían vivido, desde el divorcio de los padres hasta condiciones de violencia familiar y problemas de salud. Apreciaron que los niñ@s expuestos a tres o más eventos estresantes tienen seis veces más probabilidades de padecer problemas físicos y trastornos psicológicos o del aprendizaje.
El mindfulness se convierte en una especie de escudo protector, no solo a nivel psicológico sino incluso a nivel cerebral, conteniendo los efectos negativos de las situaciones adversas.
El mindfulness potencia el autocontrol emocional y los procesos cognitivos
El mindfulness es muy eficaz para reducir los síntomas de la depresión, el estrés y la ansiedad. También es una excelente herramienta para potenciar la atención, incluso en los niñ@s que sufren TDAH. Un estudio realizado en la Universidad de Lovaina reveló que un entrenamiento en mindfulness de tan solo 8 semanas mejora considerablemente la atención y reduce los comportamientos impulsivos. De hecho, se ha comprobado que el mindfulness provoca cambios significativos en la autorregulación, mejorando las funciones ejecutivas de los niños.
Otra investigación llevada a cabo en la Universidad de Louisville descubrió que la práctica sistemática de mindfulness mejora el rendimiento académico de los niñ@s. Estos psicólogos explican que la meditación mindfulness ayuda a los niñ@s a gestionar mejor la ansiedad ante los exámenes, liberando los recursos cognitivos de la memoria y el razonamiento, lo cual conduce a una mejoría en el desempeño.
A largo plazo, la práctica del mindfulness incluso puede desencadenar cambios duraderos a nivel cerebral. La amígdala de las personas que practican la meditación mindfulness es menos reactiva, lo cual significa que existen menos probabilidades de que las emociones tomen el mando y experimenten reacciones intensas de miedo, frustración o ira. A su vez, el hipocampo, la zona crítica para el aprendizaje y la memoria, muestra una mayor densidad neuronal, mientras que la corteza prefrontal, involucrada en la toma de decisiones, el razonamiento y el autocontrol, es más activa.
Equipo EVASS.
"Vivir para estar bien"