04/08/2026
Hay una diferencia que puede parecer sutil, pero cambia por completo la forma de gestionar el riesgo.
Una cosa es disminuir las consecuencias cuando un incidente ocurre.
Otra muy distinta es disminuir la probabilidad de que ocurra.
En el turismo de naturaleza hemos desarrollado herramientas extraordinarias para atender las consecuencias: cuerdas, chalecos, botiquines, protocolos y equipos que funcionan. Y eso es una buena noticia.
Pero precisamente porque funcionan tan bien, a veces dejamos de preguntarnos cuánto más podríamos hacer para evitar que el incidente suceda.
La aviación decidió no conformarse con sobrevivir mejor a los accidentes. También transformó la manera en que las personas se comunican, toman decisiones y cuestionan aquello que parece normal. Esa decisión cambió su historia.
¿Qué podríamos aprender de esa experiencia para la gestión del riesgo en el turismo de naturaleza y aventura?
De eso trata el nuevo artículo del blog.
Léelo en el enlace de la bio.
¿Crees que nuestro sector dedica el mismo esfuerzo a reducir la probabilidad que a reducir las consecuencias?
Comenta “RIESGOS” y te enviaremos gratis nuestra Matriz de Gestión de Riesgos para operadores de turismo de aventura.