28/10/2020
Tengo que reconocer que hace muchos años cuando inicié mi camino de crecimiento personal y espiritual, pensaba que las emociones “negativas” como la rabia, la tristeza, la frustración, el desasosiego, la apatía, eran “malas” y que había que atacarlas y fumigarlas con un torrente de afirmaciones positivas, rituales o lo que fuera! Pero teníamos que eliminarlas rápidamente!!!
Hoy me alegro de haber comprendido que las emociones negativas son un tesoro si sabemos abordarlas con consciencia.
Las emociones negativas o “de contraste” (cómo les dice Abraham Hicks) al ver y sentir lo que NO quiero, nos permiten reconocer con más claridad que es lo que Si quiero y como Si quiero sentirme.
Por otro lado “estar mal” me da la gran oportunidad de ahondar en mi mundo interior y reconocer esos aspectos en los que necesito crecer, trabajar o sanar.
Las emociones negativas hay que sentirlas, ACEPTARLAS y trabajar con ellas!
Cuando las evito, estoy barriendo el polvo acumulado de años debajo de la cama... Eventualmente voy a tener que enfrentar eso tan desagradable y va a estar acumulado.
Así que hoy te invito a abrazar tu “MAL-ESTAR”, te invito a verlo con otros ojos, otra consciencia. Te invito a abrazar las emociones que vayan llegando siempre con la intención de crecer, crecer, crecer, conocerte, ver de donde vienen, ver qué te dicen, que te muestran de ti, qué patrones, qué creencias, poder ser mejor, poder disfrutar y aprovechar aún más este viaje infinito llamado existencia.
Cuéntame tú ¿qué opinas de las emociones negativas? ¿Como las ves?