13/03/2026
Reactivación del Gasoducto Antonio Ricaurte
Colombia y Venezuela sellan hoja de ruta para reactivar el gasoducto Antonio Ricaurte
En un movimiento estratégico para el futuro energético de la región, los gobiernos de Colombia y Venezuela han formalizado una hoja de ruta técnica para rehabilitar el Gasoducto Binacional Antonio Ricaurte. El acuerdo, que involucra a la estatal petrolera venezolana PDVSA, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), busca reanudar el transporte de gas entre ambas naciones tras casi una década de inactividad.
El retorno de un coloso de acero
Inaugurado originalmente en 2007 por los entonces presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez, el gasoducto de 225 kilómetros nació con la promesa de integración: primero llevando gas desde La Guajira hacia el Lago de Maracaibo, y luego en sentido inverso. Sin embargo, la infraestructura quedó en el olvido desde 2019 debido a tensiones diplomáticas y el deterioro físico de la tubería.
Hoy, la urgencia es otra. Ante la disminución de las reservas probadas de gas en Colombia y la necesidad de asegurar el abastecimiento para los próximos años, el gobierno de Gustavo Petro ha puesto la lupa en el vecino país. Según el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, la meta es clara: "Estamos trabajando para reactivar la licencia y permitir la sustitución del tramo de tubería que nos permita traer la molécula de gas desde Venezuela".
Los retos técnicos: 5 kilómetros críticos
El plan de acción inmediato contempla la reposición de aproximadamente cinco kilómetros de tubería en el tramo colombiano, específicamente en la zona fronteriza de Paraguachón. Fuentes oficiales confirmaron que el material necesario para estas obras ya se encuentra en territorio venezolano, listo para ser trasladado.
La ANLA, bajo la dirección de la ministra encargada Irene Vélez, ha señalado que la licencia ambiental sigue vigente. "Mientras la reposición se realice sobre el trazado inicial, las condiciones técnicas aprobadas no variarían, lo que facilitaría un trámite de 'cambio menor' para agilizar la obra", explicó la funcionaria.
El factor geopolítico: ¿Qué pasa con las sanciones?
Uno de los mayores interrogantes gira en torno a las restricciones impuestas por la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU.). Aunque Ecopetrol ha radicado solicitudes para el levantamiento de sanciones que permitan operar comercialmente con PDVSA, el panorama actual muestra una ventana de oportunidad.
Recientes acercamientos entre el gobierno colombiano y la administración de Donald Trump en Estados Unidos sugieren un posible alivio en el régimen de sanciones si se enmarca en un esquema de "integración energética regional". De concretarse, Ecopetrol podría convertirse en el eje articulador no solo para la importación de gas, sino para la rehabilitación de la infraestructura eléctrica en el occidente venezolano.
Cifras y Proyecciones
•Capacidad de transporte: Hasta 500 millones de pies cúbicos de gas diarios.
•Inversión inicial: Venezuela destinó cerca de 230 millones de dólares para su construcción original.
•Tiempo estimado: Expertos calculan que, una vez iniciadas las obras de reparación, el gasoducto podría estar operativo en un periodo de 9 a 12 meses.
Voces en contra y a favor
Mientras que el Gobierno defiende la medida como una solución pragmática para evitar un déficit energético y proteger la economía de los hogares, sectores de la oposición y algunos expertos expresan su preocupación por la "dependencia energética" de un país con alta inestabilidad política.
Lo cierto es que, con la demanda interna de gas en ascenso, el gasoducto Antonio Ricaurte ha pasado de ser un elefante blanco a convertirse en la pieza más codiciada del rompecabezas energético binacional. La cumbre prevista entre Gustavo Petro y la mandataria venezolana Delcy Rodríguez será determinante para definir si el flujo de gas volverá a cruzar la frontera antes de que termine el año.