29/01/2026
Sectores afines al gobierno de Gustavo Petro salieron a las calles en marchas nacionales en defensa del salario mínimo para 2026, tras el polémico aumento del 23%, una de las alzas más altas en años recientes. Las movilizaciones, convocadas como respaldo a la decisión presidencial, terminaron afectando gravemente la movilidad en Bogotá, con bloqueos en vías principales, retrasos masivos y caos para miles de ciudadanos que nada tenían que ver con la protesta.
Mientras los manifestantes celebran el incremento como una “victoria del pueblo trabajador”, críticos advierten que el impacto real se sentirá en inflación, empleo e informalidad, y cuestionan que las calles se usen como escenario de presión política. La jornada dejó en evidencia que el debate por el salario mínimo ya no es solo económico, sino una pelea abierta en el espacio público, con ciudadanos atrapados entre pancartas, trancones y un país cada vez más polarizado.