19/05/2026
Fuera de ningún color político en esta página estamos en contra de la discriminación de los trabajadores por su edad.
Sobretodo si son adultos mayores.
Resulta triste ver como incluso para personas de 40 años ya es casi imposible conseguir empleo.
Estás expresiones no ayudan en nada a los adultos mayores que es una de las poblaciones con más discriminación, más desempleo y que más está excluida del mercado laboral.
Laura Fernández y la edad del magistrado Aguirre
POR: Luis Paulino Vargas Solís
La frase de la presidenta Fernández fue: “él tiene 37 años de ser magistrado y yo 39 años de vida”.
La reacción del “economista” Suchar fue: “LA FRASE DEL DÍA!!!!...que se explica por si sola!!!” (sic).
No, contrario a lo que afirma el “economista” Suchar, la frase no se explica por sí sola.
Puede que lo que Fernández quiso decir es que el magistrado Orlando Aguirre tiene una larga experiencia de trabajo, una trayectoria de vida limpia, un gran bagaje intelectual, académico y profesional.
En resumen: puede que la presidenta haya querido reconocer que es un hombre sabio, recto y honesto. Yo, personalmente, creo que lo es, y, además, creo que es un ser humano noble y bueno.
O sea, que el magistrado Aguirre reúne un conjunto de cualidades que en el chavismo son tan escasas como puedan serlo los lirios sobre las dunas del desierto del Sahara.
O, alternativamente, la presidenta pudo haber querido descalificar al magistrado Aguirre por su edad, como queriendo emular a su maestro, jefe y tutor –el hoy ministro Rodrigo Chaves– quien, como es sabido, gusta hacer mofa de las personas mayores.
¿Por cuál de las dos opciones votaría usted?
Yo voto por la segunda. El propósito no era de reconocimiento generoso sino de malintencionada descalificación, con lo que la presidenta hace suyo un prejuicio muy extendido en Costa Rica: aquel que manifiesta odio, desprecio y burla contra las personas mayores.
Y voto por esa segunda opción, precisamente porque ya sabemos quién es Laura Fernández: defiende con ferocidad a los corruptos; miente, agrede, insulta, manipula y tergiversa. Y todo eso le sale de lo más natural.
Que opte por recurrir a la descalificación apelando a cuestiones de edad, es plenamente coherente con tales antecedentes.
¿Fue eso mismo lo que el “economista” Suchar interpretó a partir de la frase de la presidenta?
Apuesto que sí.
Ambos se mueven exactamente en el mismo nivel moral e intelectual.