23/07/2026
No alcanza con desearlo: los aseguramientos que el país necesita para arrancar con el pie derecho.
¡Cuánto trabajo ha costado llegar a donde se debió haber empezado desde el principio en casi todos los temas diseñados para mejorar nuestro sistema económico —por no decir en todos—! Nos ha faltado agudeza, pensamiento crítico, un verdadero consenso entre expertos y no expertos, y una auténtica consulta popular.
Se lanzan diseños sin haber valorado en toda su magnitud y viabilidad el punto de vista objetivo, es decir, la logística y los aseguramientos necesarios para lograr una aceptación consciente de que esas medidas son las que nos llevarán al nivel de vida deseado.
Las 176 medidas para las Transformaciones Económicas y Sociales son muy complejas y abarcadoras. Implican dar un vuelco completo a cómo veníamos manejando estos temas y a cómo los haremos a partir de ahora, algo que se debió hacer hace tiempo y que, por fin, se pone en ejecución bajo el dicho de «más vale tarde que nunca».
Por ejemplo, el 1 de agosto entrarán en vigor varias tareas de los ejes 11 y 12, que necesariamente requieren un respaldo logístico y tecnológico para cumplirse de forma fluida y sin contratiempos. ¿Acaso en los 9 días que restan de julio —las medidas de referencia comenzarán a aplicarse el 1-8-26— se va a dar solución a que la banca cuente con toda la infraestructura tecnológica para satisfacer el flujo que esta dinámica exige?; ¿Está Etecsa realmente en condiciones de asegurar que la calidad de la conexión esté a tono con los requerimientos del flujo digital que esas medidas necesitan (24/7)? ¿Que la señal y la velocidad de transmisión sean las esperadas y no constituyan un cuello de botella? ¿Que todas las radiobases cuenten con energía que no dependa de la red nacional, dado el débil estado de esta, conocido por todos? Y que no suceda como cuando los directivos de Etecsa reconocieron en el plenario de la ANPP que no habían calculado el impacto real del uso de internet y que la inversión realizada había quedado por debajo de la demanda real de dichos servicios.
Se habla de comisiones por algunos servicios que prestará la banca, algo que en el mundo funciona así desde siempre. Pero ¿por qué cuando se comenzó a ofrecer digitalmente el servicio de transferencias no se implementaron esas comisiones en depósitos y extracciones? Ahora hay que aceptarlas, primero por ley, y también porque la banca debe capitalizarse (obtener ingresos por los servicios que brinda para su sostén y autofinanciamiento) y servir de equilibrio financiero al Estado.
No es que sea algo malo; constituye una práctica de la banca mundial. En medio de la situación que vivimos, la medida se aceptará de oficio, pero, al no existir el hábito, siempre generará contradicciones en la sociedad, aunque los porcentajes sean bajos.
Creo que cada medida debería venir, como se dice en el argot turístico, «con todo incluido». Cuando se inició todo este tema, debió introducirse esta forma de acceder a las operaciones bancarias que comenzarán el primer día del próximo mes de agosto.
Otro apartado es la facturación electrónica. ¿Habrá aseguramiento para que cada actor económico —ya sea privado, estatal o mixto— la efectúe como plantea la ley? Porque una cosa son los deseos y otra, el escenario real. ¿Estamos preparados para que no existan impedimentos técnicos que impidan que todas y cada una de las transacciones mayoristas de compra-venta se realicen de forma electrónica y que la medida no se ralentice por factores técnicos o falta de medios? Esta es otra variante que pondrá a prueba los servicios de Etecsa ante tanto tráfico que se avecina de datos e imágenes (la factura es una imágen) nacionales y extranjeros.
Ojalá que esta y otras medidas financieras y bancarias se lleven a efecto sin ningún problema, y que los que surjan puedan ajustarse sin pausa, tal como se dijo cuando se dieron a conocer todas estas nuevas formas de manejar nuestra economía, tan necesarias y que requieren una disciplina y responsabilidad a toda prueba para rescatar la credibilidad del sistema bancario. Eso empieza por hacer las cosas como se ha establecido y no según la voluntad de cualquiera de los encargados de hacer efectivas dichas medidas.
Reseña de los ejes temáticos y algunas de sus tareas, cuyo cumplimiento comenzará el 1-8-26
Eje temático 11: Transformaciones y modernización del sistema bancario y financiero.
92. Diseñar nuevos productos y servicios de calidad para cada uno de los sectores, con apoyo de la innovación financiera.
93. Diseñar otras vías de capitalización de los bancos, en adición a los recursos del Presupuesto del Estado.
94. Acelerar el proceso de automatización de los bancos y la reducción de los trámites asociados a sus servicios.
95. Otorgar a Transfermóvil licencia de institución financiera no bancaria.
96. Culminar el proceso de eliminación de los límites en las transferencias bancarias y extracciones de personas naturales y jurídicas, nacionales y extranjeras.
Eje temático 12: Transformaciones del sistema tributario.
105. Establecer la factura electrónica fiscal con incentivos que promuevan su asimilación por parte de los contribuyentes.
106. Aplicar una bonificación al impuesto sobre las ventas y servicios en función de los niveles de ventas bancarizados.