29/07/2013
ARTÍCULO SOBRE EMPRENDIMIENTO ENVIADO A LA REVISTA VERDAD:
FORMANDO BUSCADORES DE OPORTUNIDADES
Omar Maluk Salem
Artículo para la Revista VERDAD: Parte I.
El Contexto de la Cultura y la Personalidad:
La Cultura de la sociedad y el entorno tienen influencias sobre la creación de empresas, sin embargo, la personalidad derivada de condiciones psicológicas existentes dentro del individuo, también afecta a la actividad empresarial, como lo dice Kalkan Melek “Se observó que las diferencias individuales tienen importantes efectos sobre la actividad empresarial a pesar de la comunidad cultural. (Melek Kalkan y Canani Kaygusuz; 2012).
Así es como Cultura y Personalidad convergen para incrementar la iniciativa empresarial, que matizadas de un adecuado conocimiento académico, inducen a una mayor actividad en la creación de empresas:
“Mientras que la cultura empresarial y las características de la personalidad empresarial, son los principales factores que afectan a la iniciativa empresarial, llegaron a la vanguardia, teorías de las ciencias cognitivas que recientemente han comenzado a ser utilizadas para explicar la materia empresarial” (La Psicología del emprendedor; Melek Kalkan y Canani Kaygusuz ;2012).
Adicionalmente el estado de ánimo o grado de afecto del individuo, influye en sus decisiones empresariales como lo concluye Robert A. Barón (2007).
“Resultados de las investigaciones indican que los sentimientos y estados de ánimo de los individuos (es decir, su efecto) influyen en muchos aspectos de la cognición y el comportamiento. Extendiendo estas conclusiones a la iniciativa empresarial, que sugieren que el afecto influye en varios aspectos del pensamiento del empresario, y por lo tanto, en los elementos importantes del proceso empresarial”. (Barón R; 2007).
El Contexto Educativo:
El proceso de enseñanza y aprendizaje en las universidades, es generador de conocimientos, habilidades y actitudes, que conducen a los graduados, por la senda del ejercicio de su libre profesión o en relación de dependencia, o también por la del emprendimiento.
Las variables demográficas externas y la cultura social y familiar contribuyen a ese proceso; pero es dentro de la universidad, donde se va creando un clima propicio para que el futuro graduado salga con una elevada intención emprendedora y pueda generar autoempleo.
En el rediseño curricular para lograr el modelo de “La Integración de la Administración del Conocimiento” (Brewer; 2010), se expresa en el sentido de que cuando se relaciona lo cognitivo de la gestión del conocimiento empresarial (KM), con la educación superior, que es una organización académica basada en el conocimiento, se logra formar trabajadores o gestores del mismo.
Además en “La experiencia del aprendizaje de los estudiantes de la educación superior” (Hubert Ertl y Wright Susannah, 2008) se nos induce a incorporar profesores investigadores para lograr más profundidad y aplicabilidad en el proceso de enseñanza aprendizaje.
El método de enseñanza basado en la Taxonomía de Bloom ((Bloom; 1956), incorporado en su trabajo por (Brewer; 2010), contribuye de manera importante en la inducción al poder de evaluar, para que los estudiantes universitarios logren llegar al nivel requerido y crear una nueva actividad basada en su nivel cognitivo, así como la incorporación de competencias cognitivas propias de la iniciativa empresarial pueden ser influenciadas por una educación empresarial específica (J C Sánchez; 2013).
La Intención Emprendedora:
Hay quienes enfrentan una realidad para crear una oportunidad de autoempleo o una empresa propia, desafiando los riesgos y buscando sus sueños, diferenciándose de los demás por ser cazadores de oportunidades; como se detalla en el trabajo sobre la psicología del emprendedor de Kalkan Melek, cuya cita es la siguiente:
“Una de los más significativas diferencias es su competencia en la búsqueda y exploración de las oportunidades. Hay dos respuestas significativas a la pregunta de por qué algunas personas descubren las oportunidades empresariales más que los demás (Mitchell et al., 2002). a) Tener los conocimientos necesarios para identificar la oportunidad, y b) Utilizar cualidades cognitivas que se requieren sobre este tema en su favor (Shane y Venketaraman, 2000).
Pero los individuos toman riesgos en función de su capacidad de clasificar las oportunidades, como lo expresan Palich y Bagby:
“Se ha indicado que mientras toman riesgos, los empresarios, no actúan de forma muy diferente a los demás, sino que actúan con muy diferentes términos, pensando en las oportunidades de negocio, para que cuando se comparan a las personas que no tienen cualidades empresariales, los primeros son capaces de clasificar las oportunidades que tienen más potencial de ganancias” (Palich y Bagby, 1995).
Así es como, los empresarios planean y evalúan en función de normas, pero los que toman riesgos moderan mejor su accionar y buscan más oportunidades. Por lo anterior, el Modelo de Comportamiento Planeado (Ajzen y Fishbein, 1973), y la Teoría de la Conducta Planificada (Ajzen y Fishbein, 1980; Ajzen, 1987; Ajzen, 1991), los que han sido utilizados por algunos científicos para medir los impactos en la intención emprendedora, de programas de educación empresarial para estudiantes, como el trabajo de Souitaris et al. (2007), Quién utilizó el modelo para evaluar el impacto de la educación empresarial, sobre las actitudes y la intención de emprender de los estudiantes de ingeniería.
El clima de emprendimiento:
Tenemos evidencias de que el clima de emprendimiento en las universidades, existe y contribuye para la mejora de la intención emprendedora, de la misma manera que la propensión al riesgo y la autoeficacia interactúan para afectar a la intención de emprender de los estudiantes universitarios.
Este es un desafío para futuras investigaciones; ya que si podemos identificar las variables mencionadas, asociadas con la personalidad, la cultura, los valores y el proceso de enseñanza y aprendizaje, y así poder validar un modelo que incorpore las técnicas y conocimientos que se necesitan para potenciar e incrementar el valor de esas variables.
Un análisis factorial y análisis discriminante nos podría resolver la duda sobre:
¿Influye realmente el riesgo en la autoeficacia y la intención emprendedora de los estudiantes universitarios?
¿Cuáles son las variables que tienen mayor relación positiva con la intención emprendedora y por ende con la capacidad de crear empresas o emprendimientos por oportunidad ?.
“¿Cómo incrementar las variables y factores determinantes que influyen en el clima de emprendimiento en las universidades, e incrementan la intención emprendedora de sus graduados?”.
La acción educativa:
El desafío consiste en incorporar a la educación universitaria elementos de enseñanza que influyan sobre la propensión al riesgo, la autoeficacia, la personalidad pro activa, y demás variables significativas que incrementen la intención de emprender. El principal obstáculo a superar es la rigidez de los currículos y los protocolos estrictos de las materias que enseñan emprendimiento.
Cuando dictaba el curso de emprendimiento en la ESPOL, no permitían que me separe del programa común y estricto que habían homogenizado para todos los estudiantes, situación que no la comprendo todavía.
¿Homogenizar la enseñanza del emprendimiento en estudiantes con características diferentes?, ya veremos en artículos posteriores lo que recomiendan los expertos, por ahora quedémonos con la duda sobre que variables explicativas debemos afrontar en el proceso de enseñanza aprendizaje y que deberíamos hacer para mejorar la educación emprendedora.
Este artículo y los posteriores, forman parte del trabajo de investigación que estoy haciendo en el proceso de la maestría en investigación en la Universidad Esan de Perú, conducente al grado doctoral en la Universidad Carlos 3 de Madrid- España.
Omar Maluk Salem