05/03/2024
Los obstáculos y desafíos no son indicadores de que tus oraciones no son escuchadas. Cada vez que sientas que tus fuerzas flaquean, recuerda que el Padre está contigo, aunque no lo sientas en este preciso momento. Su silencio no significa ausencia.
En muchos casos, es en el silencio donde se gestan los milagros más grandes. No todos los milagros tienen porque manifestarse como eventos sobrenaturales, impactantes o con estruendos. Algunos milagros son sutiles, como un cambio interno, una paz renovada o un entendimiento profundo que antes no tenías.
Las respuestas a nuestras plegarias no siempre vienen cuando queremos, pero siempre llegan cuando más las necesitamos. Nuestro entendimiento limitado a veces nos impide ver el gran panorama, pero el Padre conoce cada detalle de nuestras vidas y sabe cuál es el mejor momento para actuar a nuestro favor.
Tu momento llegará, y cuando eso suceda, te darás cuenta de que valió la pena cada segundo de espera, cada lágrima derramada y cada oración pronunciada.