22/07/2026
Hace más de 100 años, el dadaísmo lanzó una pregunta que sigue incomodando hasta hoy: ¿quién decide qué tiene valor?
En un mundo saturado de estímulos, donde todo compite por nuestra atención, resulta paradójico que aquello que parece generar mayor deseo ya no sea la abundancia… sino la capacidad de no estar siempre disponible.
🧠Como investigadora del comportamiento humano, encuentro fascinante cómo los códigos culturales evolucionan.
Antes, el lujo se asociaba con poseer más.
Hoy, el verdadero privilegio parece ser otro: administrar nuestra atención, elegir cuándo estar presentes y decidir qué merece realmente nuestro tiempo.
No creo que el dadaísmo y el neuromarketing hablen idiomas distintos.
Ambos nos invitan, desde lugares muy diferentes, a cuestionar los significados que damos por hechos y a preguntarnos por qué ciertas cosas adquieren valor mientras otras dejan de tenerlo.
Porque, al final, las personas no consumimos únicamente productos.
Consumimos símbolos.
Consumimos identidades.
Consumimos aquello que creemos que dice algo sobre quiénes somos.
Y quizá la mayor ironía sea esta: incluso la ausencia puede convertirse en un objeto de deseo cuando el mercado aprende a asignarle significado.
¿Tú qué opinas? ¿La inaccesibilidad es una forma de proteger nuestra atención o ya se ha convertido en otro código de estatus que aprendimos a consumir?
🧠 Si disfrutas este tipo de reflexiones sobre neuromarketing, comportamiento humano y psicología del consumidor, en el link de mi bio ⬆️encontrarás información sobre mis conferencias y masterclass, donde comparto marcos metodológicos propios para comprender las motivaciones profundas detrás de las decisiones de consumo.