31/05/2023
Una semana, 128 bailarines, nueve sillas de ruedas, lenguaje de señas y una prótesis biónica:
Siempre me ha gustado el trabajo que hace Sadeck Waff, lo comencé a seguir a raíz de mi hijo Emiliano el cual es bailarin.
Las coreografías de Sadeck Waff que lleva varios años desarrollando de manera sorprendente, juega con los brazos y forma impresionantes figuras geométricas.
También a lo largo de mi trabajo, he promovido el tema de la inclusión, de hecho, recientemente en este año 2023, presentamos conjuntamente con mi equipo de trabajo Janeth Pastor un proyecto de inclusión para un aeropuerto que se encuentra en construcción.
Por eso cuando vi este video me pareció interesante mostrarlo y seguir dándolo a conocer pues este proyecto nos permite observar algo muy importante que es mejorar las condiciones de vida al ofrecer las mismas oportunidades pues significa integrar a todas las personas sin tener en cuenta su grado de capacidad.
El bailarín y coreógrafo Sadeck Waff agita sus brazos, y atrás de él 256 brazos se levantan al unísono.
En mayo del 2021, Sadeck Waff se puso por primera vez delante de 128 personas, lo interesante de todo esto es que algunos bailarines eran profesionales y otros sólo aficionados, entre los que se encontraron 9 personas en silla de ruedas, 10 personas que no pueden hablar ni oír y un jovencito de 15 años con una prótesis que funciona a través de señales bioeléctricas, para crear el video de los Juegos Paralímpicos de París 2024.
El video se emitió durante la Ceremonia de Clausura de los Juegos Paralímpicos Tokio 2020 y ha generado millones de visitas.
A pesar de la complejidad de la coreografía, solo se tardó una semana en crearla, pero esa semana fue suficiente para dejar una impresión duradera.
Waff dijo: "Esta coreografía es mi favorita. La pongo en la cima, realmente la mejor de todas las que he hecho porque no era solo un espectáculo, fue más que eso. Fue conectar a personas que antes no se conocían, personas con discapacidades, que por sí mismas decían: NO, NO ES POSIBLE PARA MÍ”
Conocido por su estilo de baile geométrico centrado en movimientos precisos y sincronizados, Sadeck Waff expresó: "Si es para los Juegos Paralímpicos, para dar un buen mensaje de que TODAS LAS PERSONAS PUEDEN HACER EXACTAMENTE LO MISMO, tenemos que tener gente en silla de ruedas". Este fue el primer punto y el segundo, dijo: “Necesitamos gente que pueda bailar con los brazos, sólo con los brazos, así que, si puede haber gente que no pueda oír y hablar, sería increíble'".
Reboul, director artístico de París 2024, aceptó las sugerencias de Sadeck Waff y le pidió que reservara al menos dos semanas para los ensayos. Sadeck Waff insistió en que solo necesitaba una.
El domingo llegó para enfrentarse a su cuerpo de baile. Era el segundo más numeroso que dirigía y el primero que contaba con bailarines con discapacidad.
La mitad de los 128 bailarines eran profesionales, mientras que la otra mitad eran aficionados.
"Al principio, para ser sincero, estaba muy ansioso porque era un verdadero reto para mí", dijo.
Sadeck Waff empezó haciendo un breve taller en el que enseñó a los bailarines a controlar su cuerpo y a entender las líneas corporales.
El segundo día, el grupo se dispuso a abordar la coreografía.
Aunque la confianza de Sadeck Waff se disparó tras los primeros días, no fue así para muchos de los bailarines aficionados, que sintieron que no podían estar a la altura de los profesionales que tenían al lado.
Entre ellos, un jugador de baloncesto en silla de ruedas que se acercó a Sadeck Waff después del primer ensayo para abandonar el proyecto. Pero Sadeck Waff no quiso escuchar nada.
Vino a verme y me dijo: “Sadeck, no. Voy a dejarlo. Es demasiado difícil para mí. No puedo”. Sadeck Waff. Le dijo: "¡Eh, no, ahora estás aquí, quédate hasta el final! Quédate, lo harás todo hasta el final".
“No te preocupes. Hagámoslo mañana.
Ahora lo vas a consultar con la almohada, mañana volverás y verás que lo harás mejor.
Después de mañana, volverás a hacerlo mejor”.
Dejando a un lado las dudas, los bailarines siguieron ensayando durante los seis días siguientes, cuatro horas seguidas, y a medida que avanzaba la semana, se dio la transformación.
El video se proyectó en el Estadio Nacional de Tokio y en televisiones de todo el mundo. En París, se proyectó en pantallas gigantes instaladas junto a la Torre Eiffel. Todos los bailarines de Sadeck Waff se reunieron allí para verlo.
En el video, se ve una coreografía que va en crescendo donde se vuelve más enérgico el movimiento de los brazos a un ritmo común mientras los bailarines de diferentes orígenes, géneros, etnias y habilidades físicas se convertían en un todo durante tres minutos.
Traducido de International Paralympic Committee.