02/02/2022
Lo Un filósofo cínico vivió largo tiempo en la Corte del rey Pirro.
Pirro, que era un conquistador, estaba constantemente haciendo planes de invasión y de conquista.
Un día llegó donde el filósofo, quién se encontraba tumbado en el jardín del palacio, y le dijo:
-“He hecho un plan y mañana mismo salgo con mi ejército. Vamos a cruzar el estrecho y a conquistar toda Grecia, todo el Peloponeso”.
A lo cual respondió el filósofo -“Muy bien. ¿y después qué?”.
-“Después continuaremos adelante, hacia Italia”, respondió Pirro.
-“¿Y después?”, interrogó nuevamente su interlocutor.
-“Pues seguiremos y procuraremos llegar hasta el final del mundo”.
-“Bueno, muy bien, ¿y después?”.
– “Bueno, ya después habré conquistado todo el mundo”.
“¿Y entonces qué?”, volvió a preguntar el filósofo.
Y dijo Pirro: -“Entonces podré descansar”.
Ante lo cual el filósofo concluyó -“Bueno, si de lo que se trata es de descansar, por qué no te sientas aquí conmigo bajo este árbol y empezamos directamente, sin tanto trajín”.
MORALEJA:
En ocasiones estamos buscando correr como caballos de carrera solo por que así nos lo inculcaron, cuando en ocasiones ni siquiera sabemos a donde se dirige ese camino.
A veces lo único que requerimos es tomar un aire y preguntarnos si estamos yendo hacia el camino a donde verdaderamente queremos ir o solo a donde nos dijeron que fuéramos.
¿Que opinas de esta historia? ¿Sabes a donde te diriges? ¿Porque y para que estas tomando este camino? Cuéntanos aquí abajo 👇🏻