18/08/2026
Mar Galcerán, la mujer que rompió un techo de cristal: Primera diputada con síndrome de Down en España.
Mar Galcerán es primera persona con síndrome de Down en convertirse en diputada en España, y defiende que las personas con discapacidad deben tener las mismas oportunidades para desarrollar su potencial y acceder a puestos de responsabilidad. Desde septiembre de 2023 ocupa un escaño en Les Corts Valencianes por el Partido Popular.
Esta mujer con síndrome de Down, entre otras cosas, destaca especialmente el papel que su familia ha desempeñado en su trayectoria. Sus padres, hermanos y otros familiares fueron fundamentales para que pudiera formarse, tomar sus propias decisiones y desarrollar una vida autónoma. Para ella, el apoyo familiar debe ir acompañado de confianza y de oportunidades reales.
Uno de los principales mensajes que transmite es que las personas con discapacidad tienen derechos, pero necesitan oportunidades para demostrar sus capacidades. En su opinión, las mayores barreras no son únicamente físicas, sino también "mentales y actitudinales".
Galcerán considera que su presencia en la política demuestra que una persona con síndrome de Down puede asumir responsabilidades importantes. Por ello, reclama que haya más personas con discapacidad en puestos de decisión y que se valore a cada individuo por sus aptitudes y su trabajo, no por su discapacidad.
Por otro lado, Galcerán también pone el foco en las dificultades que encuentran las personas con discapacidad para acceder al mercado laboral y apuesta por mejorar la formación y crear itinerarios que faciliten su incorporación al trabajo, especialmente en el caso de las mujeres con discapacidad.
Para Galcerán, la inclusión no consiste simplemente en estar presente, sino en participar activamente en la sociedad. Su objetivo es que se mire primero a la persona y después a la discapacidad. Aunque reconoce que se han producido avances durante las últimas décadas, considera que todavía queda mucho camino por recorrer.
En definitiva, su historia representa, la ruptura de un "techo de cristal" y un llamamiento a que la sociedad confíe más en las personas con discapacidad. Su mensaje final es de perseverancia: creer en uno mismo, luchar por las oportunidades y no renunciar a aquello que se quiere conseguir.