14/10/2026
Dar retroalimentación no es señalar errores.
Es ayudar a que una persona entienda qué puede mejorar y qué acción debe tomar.
Una conversación útil puede seguir tres pasos:
**1. Describe la situación**
Habla de hechos observables, no de etiquetas.
En lugar de: “Eres desorganizado”.
Di: “La propuesta se entregó después de la fecha acordada”.
**2. Explica el impacto**
Conecta el hecho con una consecuencia real.
“Eso retrasó la respuesta al cliente y afectó la planificación del equipo”.
**3. Acuerda una acción**
Define qué se hará diferente y cómo se dará seguimiento.
“Para la siguiente entrega, revisemos avances dos días antes”.
La retroalimentación clara no humilla.
Orienta, desarrolla y fortalece acuerdos.