29/05/2026
Imagina que esa culpa que cargas tiene forma.
Un paquete. Puede ser una caja, un fardo, un bulto. Ponle dentro todo lo que contiene: las palabras que escuchaste de pequeño. Las expectativas que te pusieron encima. El peso que llevas desde hace años.
Ahora observa que de ese paquete sale un cordón rojo. Y ese cordón te une a ti.
Visualiza a la persona de quien heredaste esa culpa. No con rabia. Con comprensión. Ellos también la recibieron de alguien.
Y con toda la amabilidad que puedas, toma ese paquete. Y devuélveselo.
“Esto es tuyo, no mío. Te lo devuelvo con amor. Y me quedo con lo que sí es mío.”
Ahora corta ese cordón.
Siente el espacio que queda donde antes había carga.
Ese espacio es tuyo. Siempre lo fue.
En el episodio 91 de Vuelve a Casa te guío por esta visualización completa. Lo tienes en Spotify, Apple Podcasts y iVoox. Enlace en bio.