27/12/2018
Olvidé cómo era escribir, cómo era escurrir mis Pensamientos en la Letras, en las teclas que que en un tiempo compusieron sinfonías de un sin ton ni son alfabético.
En ese tiempo, cuando aún mis yemas dáctiles sabían de la convexidad en la EFE y en la JOTA, retoñaron ideas inmaduras cada vez que pulsaba sobre esos recuadros vacilantes. Ahora veo la progresión de estas ideas y, aunque reconozco la torpeza con la que fueron concertadas, me causa ternura recordar el ambiente en que cada una fue sembrada.
Sin embargo, ahora he olvidado escribir, no puedo danzar con gracia mis manos sobre esos amplios y accidentados espacios mecanográficos; ahora confino mis Pulgares a un ínfimo rectángulo cristalino, uno tan diminuto que ha visto la necesidad de crecer con las generaciones tecnológicas, pero ni aun así es lo suficientemente grande para amparar mi una y otra mano.
Estoy desamparada.
He olvidado escribir y no hay forma de redimirme, pues ya no hay momento en que use ese teclado anticuado.
-Miss Blueb