04/06/2026
Las elecciones dejan lecciones, experiencias y aprendizajes que fortalecen a quienes deciden seguir trabajando por la gente.
Fue un mes de intensa lucha. En muchas ocasiones no pude acompañar a mi amigo, el Dr Bebo Z'Cruz, por cuestiones de trabajo y asuntos personales. Sin embargo, siempre fui testigo de algo que vale más que cualquier discurso: vi a un hombre con los pies firmes en la tierra y la mirada puesta en el bienestar de su pueblo.
Su proyecto no comenzó con una campaña ni con promesas de temporada. Comenzó hace años, recorriendo calles, escuchando a la gente, ayudando a quien lo necesitara y estando presente sin importar colores, partidos, creencias o condición social. El doctor Bebo ha trabajado siempre con el mismo compromiso y cercanía con la ciudadanía.
Hoy quiero expresar mi respaldo y desearle mucho éxito, Estoy convencido de que la cercanía con la gente, el trabajo constante y el compromiso con las causas sociales son valores fundamentales para representar dignamente a la población.
Mi apoyo no nace solamente de una amistad; nace de la gratitud. Porque cuando mi familia o un servidor hemos necesitado una mano amiga, él ha estado presente. Porque he visto de cerca su calidad humana, su nobleza y su deseo sincero de servir.
Y también fui testigo de algo que merece reconocimiento: vi a una gran mujer caminando a su lado. No detrás de él, sino a su lado. Vi a la doctora Dulce acompañándolo en cada paso, apoyándolo en cada jornada y mirándolo con ese orgullo que solo nace cuando se admira profundamente a la persona que se ama. Ella también ha demostrado ser una amiga cercana del pueblo, una mujer comprometida con su familia y con su gente.
Admiro profundamente su matrimonio, admiro la familia que han construido y los valores que representan. Porque detrás de un gran hombre hay una gran mujer, pero en este caso veo algo aún más especial: dos grandes seres humanos caminando juntos hacia un mismo propósito.
Que este proceso se distinga por las propuestas, el respeto y el trabajo en territorio. Que Dios bendiga a San Juan de Sabinas, que Dios bendiga a Coahuila a travez de el y que siga guiando su camino para que continúe sirviendo con humildad, amor y compromiso.
Porque las campañas terminan, los cargos pasan, pero las buenas acciones permanecen para siempre en el corazón de la gente.