10/12/2025
La cuerda invisible
Cuenta la historia que en una montaña muy alta trabajaban cinco escaladores. Cada uno era fuerte, hábil y orgulloso de lo que sabía hacer.
Pero había un problema: cada quien escalaba solo, intentando demostrar que era “el mejor”.
Un día, una tormenta inesperada los sorprendió. El viento golpeaba con fuerza, la neblina no dejaba ver nada y la roca se volvía resbalosa.
Cada uno intentó avanzar por su lado… hasta que el primero resbaló.
Luego el segundo.
Luego el tercero.
Todos estaban a punto de caer.
En ese momento, uno de ellos gritó:
—¡Amarren sus cuerdas! ¡Conéctense conmigo!
Uno dudó. Otro pensó que era innecesario.
Pero al final, todos unieron sus cuerdas en un solo n**o central.
Al hacerlo, algo cambió: cada caída dejó de ser individual.
Si uno resbalaba, los otros cuatro lo sostenían.
Si uno se detenía sin fuerzas, los demás lo jalaban un poco.
Si uno se perdía entre la neblina, la cuerda lo guiaba de regreso.
Así, conectados, llegaron a la cima que jamás habían podido alcanzar solos.
Moraleja
El éxito de un equipo no se construye por lo que cada uno hace por separado, sino por la cuerda invisible de apoyo y confianza que los une.
Cuando un equipo confía, se sostiene.
Cuando se sostiene, avanza.
Y cuando avanza unido… ninguna cima queda fuera de alcance.