16/10/2026
Hay conflictos que parecen de actitud, pero en realidad son de claridad.
“Yo pensé que lo hacía ella.”
“A mí nunca me dijeron.”
“Eso siempre lo hacía otra área.”
“Yo entendí otra cosa.”
Y entonces aparece la clásica conclusión:
“Es que la gente no se compromete.”
A veces sí.
Pero antes de decir que alguien no está comprometido, vale la pena preguntarnos:
+ ¿Los roles están claros?
+ ¿Las expectativas son explícitas?
+ ¿Todos entienden dónde empieza y dónde termina su responsabilidad?
Porque cuando los roles son ambiguos, los huecos aparecen.
Y curiosamente, esos huecos siempre terminan llenándolos las mismas personas.