30/04/2026
Hoy es Día del Niño… y también fue el Día de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Y no es coincidencia, es un espejo. Porque todos llevamos un niño dentro… uno que espera volver a casa, uno que confía en que sí vamos a regresar.
Pero seamos claros, sin romanticismos: la seguridad no es responsabilidad de “todos”, la seguridad es responsabilidad de cada uno. Nadie puede decidir por ti si te pones el EPP, si respetas un procedimiento o si levantas la mano cuando algo está mal. Nadie. Las empresas invierten, implementan, documentan… y aun así el accidente ocurre. ¿Por qué? Porque la seguridad no se instala, se decide. Y esa decisión implica dejar de comportarnos como niños esperando que alguien más nos cuide.
Un segurista no es niñera. No está para perseguirte ni para regañarte. Está para algo más grande: recordarte que allá afuera hay alguien esperando que regreses.
Y aquí viene lo incómodo… cada vez que decides saltarte un procedimiento, cada vez que dices “no pasa nada”, cada vez que normalizas el riesgo, no solo te fallas a ti. Le fallas a ese niño que alguna vez fuiste… y a los que hoy te esperan en casa.
La seguridad no se celebra, no se delega, no se simula. Se honra cada vez que decides hacer lo correcto, aunque nadie te esté viendo.
Hoy, en el Día del Niño… hazlo por ese niño. Hazlo por ti.
Ludovic Aragón
Director de LEVS Seguridad y Capacitación