16/03/2026
Hoy celebramos un paso importante para la agricultura de nuestra región. 🎉🎉
🌱🌱La inauguración de la Biofábrica de la Escuela de Campo de Tepetitla de Lardizábal, Tlaxcala, representa mucho más que la apertura de un espacio de producción de bioinsumos; simboliza el inicio de una nueva etapa en la forma en que entendemos y practicamos la agricultura. 🧫🧫
Durante décadas, el modelo agrícola predominante ha dependido del uso de fertilizantes y agroquímicos.
Si bien estos insumos han contribuido a "incrementar la producción" , también han generado desafíos importantes para la salud del suelo, el medio ambiente y la sostenibilidad de nuestros sistemas productivos.
La producción de bioinsumos representa una oportunidad para recuperar el equilibrio natural de nuestros suelos, aprovechar el potencial de los microorganismos benéficos y reducir gradualmente la dependencia de fertilizantes químicos.
Con este enfoque no solo se busca producir más, sino producir mejor: con responsabilidad ambiental, con eficiencia económica y con una visión de largo plazo para las futuras generaciones.
Pero quizás el aspecto más valioso de este tipo de programas es el vínculo que fortalece entre el conocimiento técnico, la experiencia de los agricultores y el apoyo gubernamental.
Las escuelas de campo y las biofábricas funcionan como espacios de aprendizaje colectivo, donde investigadores, técnicos y productores trabajan hombro con hombro, intercambiando conocimientos y construyendo soluciones adaptadas a las realidades del campo.
El acercamiento con los agricultores y productores de la región es fundamental. Ellos son quienes conocen la tierra, el clima, los cultivos y los desafíos cotidianos de la producción. Por ello, el trabajo conjunto se vuelve la base para desarrollar tecnologías biológicas que realmente funcionen en campo y que puedan ser adoptadas de manera práctica y sostenible.