14/02/2019
LA FATAL, FALTA DE SEGUIMIENTO
Un error común es que lo Jefes, dan por sentado que los colaboradores estamos trabajando para lograr las metas, todos los días. Muchas veces, se posponen cosas, se atrasan otras u olvidamos hacer algo; y el resultado es: No llegamos a la meta a fin de mes. “Jefe que no verifica por donde van, Equipo que puede quedarse atrás”. Es necesario que nos supervisen. Que nos pidan cuentas por lo que hacemos. Que verifiquen si estamos cumpliendo con los procedimientos, y si lo estamos haciendo bien. Que nos corrijan si no estamos dentro del estándar o el camino hacia esas metas. Que nos expliquen a tiempo, si descubren que no habíamos entendido algo. Que nos capaciten si lo requerimos, para mejorar o adquirir la habilidad que posiblemente me estaba haciendo falta para contribuir correctamente al logro de esas metas. Que me midan con metas a corto plazo, para que me sirva de indicador que vamos por dicho camino correcto.
Conocí una señora que construyó con su dinero, un gallinero en la casa de su cuñada. Siempre que la señora visitaba cada semana el gallinero en casa de su cuñada para llevarle comida a los pollitos, los contaba para saber si estaban completos y creciendo; y revisaba también el buen estado de los alambres que cercaban el gallinero. La cuñada un día le reclamó la falta de confianza y le dijo que no era necesario que contara las gallinas cada vez que iba y estuviera revisando la condición del gallinero. “Ese es mi trabajo”, -le dijo la cuñada. La señora convencida de su error, dejó de supervisar el gallinero y se limitó a llevar la comida semanal, mientras su cuñada se encargaba de cuidar el bienestar de las gallinas. Un buen día, la señora (inversora) decidió que era hora de repartir las gallinas a partes iguales y fue a la casa de su cuñada. La cuñada separó las gallinas de cada una y le dijo a la señora: “Estas quince son para mí y estas nueve son para ti”. La señora confundida, le preguntó: “¿No eran treinta gallinas y que a cada una le tocaban quince?” La cuñada le contestó: “es que seis gallinas tuyas, se perdieron en un hoyo que se hizo en el alambre del gallinero…”
Dar seguimiento a las tareas de sus colaboradores no es falta de confianza. Es una manera correcta de evitar que se hagan ‘hoyos’ en el gallinero…
(Escrito por: M. Pajarín Vergara)