16/07/2020
APEDEorg Diario La Prensa antes de cualquier proyección, lo primero que tiene que ocurrir es la completa apertura de la economía panameña y una mayor solidaridad por parte del sector bancario reestructurando toda la deuda. Para lograrlo será necesario un proceso de re-avalúo masivo de todas las propiedades en Panamá utilizando el enfoque de Ingreso (rentas) ya que este revela el rendimiento de la inversión inmobiliaria y precios de venta más cercanos a la realidad del panameño promedio.
Ciertamente muchos sufrirán un golpe en el valor de sus activos, pero ese dolor será temporal. Estos revalúos y reajuste de los prestamos no debe ser óbice para aumentar los márgenes de los desarrolladores, manteniendo los precios solicitados sino para poder bajarlos. De manera que se le permita a los trabajadores, cuyos ingresos se están viendo mermados, mantener e incluso aumentar su capacidad de consumo, relativo al periodo anterior. Para ello será importante no ceder ante las presiones del sector privado para devaluar el valor del trabajo.
Si no que también sean solidarios y asuman también el golpe económico que sus trabajadores han estado asumiendo. De esta manera junto con la ampliación de la cobertura del bono solidario y del interés preferencial a todas las propiedades existentes, se podrá salir del inventario existente e incluso incentivar la renovación y restauración del inventario antiguo (mayor de 40 años) por medio de MIPYMES contratistas, lo cual ampliaría la base de beneficiarios de los subsidios a la construcción y revitalizaría centros urbanos.
Resumiendo, no se necesita "proteger" los intereses del sector bancario y de las grandes empresas inmobiliarias, hay que proteger y fortalecer al consumidor (i.e. el trabajador) ampliando el acceso y permitiendo comenzar un nuevo ciclo económico.
La crisis de la Covid-19, llegó en un momento en el que la industria inmobiliaria del país venía registrando una tasa de desempleo de 14%, un inventario de más de 5 mil unidades y una considerable caída en los permi...