17/05/2026
Soy Graciela Nayhua Gamarra, empresaria arequipeña y orgullosa representante del sector MYPE.
Desde muy joven, aproximadamente desde mis 21 años, decidí apostar por mi país, por mi región y por el trabajo digno a través de la empresa privada. Empecé desde abajo, como empiezan miles de micro y pequeños empresarios en el Perú: con sueños, esfuerzo, incertidumbre y muchas veces sin capital, pero con una enorme voluntad de salir adelante.
A lo largo de estos años no solo he trabajado por el crecimiento de mi empresa. También he asumido el compromiso de levantar la voz por un sector históricamente olvidado, utilizado muchas veces por políticos en épocas electorales y luego abandonado cuando llegan al poder, las MYPE somos convocadas para las fotos, para los discursos y las campañas, pero pocas veces somos realmente escuchadas.
Por eso hoy hablo no solo por mí, sino por miles de emprendedores y empresarios de la región Arequipa que se identifican con esta lucha diaria, conozco en carne propia lo que significa sacar adelante una empresa en el Perú, he vivido momentos difíciles, caídas, pérdidas, incertidumbre y obstáculos que muchas veces, lejos de ayudarnos, vienen desde las propias instituciones del Estado, que nos persiguen, nos burocratizan y nos exigen como si fuéramos los malos del cuento, cuando en realidad somos quienes generamos empleo, movemos la economía y sostenemos miles de hogares peruanos.
Aun así, nunca me rendí. Me caí muchas veces, pero también aprendí a levantarme. Y esa es la historia de la mayoría de las MYPE del país: hombres y mujeres luchadores que trabajan desde la madrugada, que arriesgan todo por sacar adelante un negocio y que muchas veces logran crecer sin privilegios, sin padrinos políticos y sin apoyo económico.
He recorrido distintos sectores productivos de Arequipa y he podido ver el enorme potencial que tiene nuestra gente: el textil, la gastronomía, la agroindustria, la artesanía, el cuero y calzado, la metalmecánica, el transporte, el comercio y tantos otros rubros que representan identidad, talento y producción regional, pero ese potencial necesita algo fundamental: un Estado más humano y solidario, instituciones que realmente crean en el emprendedor peruano y organizaciones comprometidas con fortalecer a quienes producen y generan oportunidades.
Hoy más que nunca estoy convencida de que unidos podemos lograr grandes cambios, las MYPE no somos pequeñas en esfuerzo ni en aporte. Somos el verdadero motor de la economía nacional y, sin embargo, seguimos siendo los menos escuchados
Y hoy comparto con ustedes cómo vivimos este 15 de mayo el Día nacional de las mipe junto a empresarios junto a valiosos empresarios y emprendedores de nuestra región Arequipa, quienes tuvieron la oportunidad de exhibir con orgullo todo lo que producen.
Fue una jornada muy especial donde pudimos reconocer el esfuerzo, la perseverancia y la historia de lucha de hombres y mujeres que, desde distintos sectores productivos, vienen sacando adelante a sus familias y aportando a la economía nacional.
Durante esta importante ceremonia, muchos de nuestros empresarios fueron reconocidos por el Congreso de la República, recibiendo medallas y diplomas como símbolo del valor y la importancia que tienen las MYPE en el Perú.
Además, se desarrolló una exposición empresarial donde nuestros emprendedores mostraron productos de gastronomía, textil, cuero y calzado, agroindustria, artesanía, metalmecánica, comercio, transporte y servicios, demostrando el enorme talento y potencial productivo que existe en Arequipa.
Más que un evento, fue un espacio para visibilizar a quienes muchas veces trabajan en silencio, pero que con esfuerzo diario sostienen la economía de miles de hogares peruanos.
Y seguiremos trabajando unidos para que las MYPE no solo sean reconocidas un día al año, sino escuchadas, fortalecidas y valoradas como el verdadero motor de la economía nacional.