28/09/2026
🌱 La economía circular está pasando de la conversación a la implementación.
Durante la participación de RACF & Consultant | Desarrollo Industrial Sostenible en el World Circular Economy Forum WCEF 2026, en Gandhinagar, India, hubo una sesión que nos resultó especialmente relevante: Circular Campus Accelerator, organizada por el International Council for Circular Economy – ICCE.
¿Por qué?
Porque planteó una pregunta que consideramos fundamental:
¿Cómo hacemos que la economía circular deje de ser solamente un tema que enseñamos o discutimos y se convierta en una práctica que vivimos?
La propuesta de convertir a las universidades en “living laboratories” —laboratorios vivos— nos parece especialmente potente.
Un campus consume agua, energía y materiales; genera residuos; realiza compras; moviliza personas y cuenta con infraestructura y recursos naturales.
Todo ello puede convertirse en una oportunidad para aprender, medir, innovar y mejorar.
Pero esta mirada puede ir más allá de las universidades.
También podemos preguntarnos:
¿Cómo convertir nuestras empresas y territorios en espacios donde la economía circular se experimente, se mida y genere valor?
Desde nuestra perspectiva, avanzar hacia una economía circular requiere conectar:
🔹 Conocimiento para comprender los desafíos.
🔹 Innovación para desarrollar nuevas soluciones.
🔹 Medición para conocer resultados y oportunidades.
🔹 Colaboración para integrar capacidades.
🔹 Acción para convertir las ideas en valor sostenible.
La circularidad necesita conocimiento, pero también necesita implementación. Y uno de los desafíos para Latinoamérica es precisamente construir los puentes entre academia, empresa, gobierno y territorio, para que el conocimiento pueda convertirse en soluciones aplicadas.