09/21/2026
La diferencia entre la sombra y la realidad: Yom Kippur hoy
Lo que en el pasado existió bajo la Ley fue la sombra profética de lo que hoy es nuestra realidad y verdad eterna en el Mesías.
1. Lo que vive el pueblo de Israel (Judaísmo actual):
El llamado: Para la nación de Israel, Yom Kippur es el día más solemne del calendario. Un llamado a detenerse delante de HaShem, reconocer los caminos, intentar reparar los daños y regresar (teshuvá) con un corazón sincero.
La limitación actual: Dado que no existe el Templo de Jerusalén, hoy el judaísmo no puede realizar los sacrificios indicados en la Torá (Levítico 16). Por ello, buscan la expiación principalmente a través del ayuno, el arrepentimiento y la oración (Tefilá), esperando año con año la misericordia divina.
2. Lo que celebramos y vivimos los seguidores de Jesucristo:
Un sacrificio definitivo: En la Torá, el sumo sacerdote entraba cada año al Lugar Santísimo con sangre de animales. Pero Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, entró una sola vez y para siempre con Su propia sangre, logrando una expiación eterna (Hebreos 9:11-12).
El cumplimiento de los dos machos cabríos:
Como sacrificio, derramó Su sangre para limpiar nuestra culpa.
Como chivo expiatorio, cargó nuestros pecados y los llevó lejos, fuera del campamento.
Acceso continuo y permanente: No esperamos un día al año para saber si fuimos perdonados. Por y en Jesucristo, todos los días tenemos acceso directo al Padre, alcanzando perdón, redención y vida eterna.
En Yom Kippur recordamos que el perdón nunca dependió de nuestros propios méritos, sino de la obra perfecta del Mesías, quien nos abrió el camino de una vez y para siempre.
"Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados."
— Hebreos 10:14