05/19/2026
La presión alta, también conocida como hipertensión, es una condición muy común que afecta a millones de personas y muchas veces no presenta síntomas. Por eso se le conoce como el “enemigo silencioso”. Una persona puede sentirse bien y aun así tener la presión elevada sin darse cuenta.
Cuando la presión arterial está demasiado alta por mucho tiempo, el corazón tiene que trabajar más de lo normal, lo que puede aumentar el riesgo de problemas graves como ataques al corazón, derrames cerebrales, daño en los riñones y problemas de la vista.
Algunos factores que pueden aumentar el riesgo incluyen comer mucha sal, el estrés constante, falta de actividad física, sobrepeso, fumar, consumir alcohol en exceso, antecedentes familiares, diabetes o colesterol alto. En nuestra comunidad latina, muchas veces no revisamos la presión hasta que ya hay un problema de salud más serio.
La buena noticia es que la presión alta puede controlarse. Comer más frutas y verduras, reducir alimentos muy salados, caminar o hacer ejercicio regularmente, tomar suficiente agua, controlar el estrés y seguir las indicaciones del doctor puede ayudar mucho. También es importante revisarse la presión con frecuencia, especialmente después de los 40 años o si ya existe historial familiar.
Recuerda: aunque te sientas bien, revisarte la presión puede ayudarte a prevenir problemas mayores en el futuro.
Busca atención médica en tu clínica más cercana.
Este material no sustituye una consulta médica. Siempre consulta con un doctor.