25/06/2018
// LA IMPORTANCIA DE CONSTRUIR INFORMACIÓN CONFIABLE //
Hoy en día se habla muchísimo de la opinión pública, la voz de la gente, las mayorías, etc., para ello se utilizan investigaciones basadas en encuestas, pero realmente, ¿se puede construir información confiable acerca de estos temas? Muy complejo, pero sí, es posible. Antes debemos saber qué es una encuesta.
Una encuesta nos permite construir datos e información sobre una sociedad o parte de ella y tiene múltiples usos, los más conocidos son los que usan los distintos gobiernos para planificar sus políticas, pero también se utilizan por los partidos políticos para saber la imagen u opinión de la gente sobre sus candidatos o las empresas para, por ejemplo, “testear algún producto”.
La encuesta más “famosa” es el Censo Nacional que nos permiten ver “como una foto” cuántos habitantes viven en Argentina y una serie de datos como el género, la edad, la alfabetización, entre otros. Pero el censo se realiza a toda la población y por esto mismo es extremadamente costoso y sólo lo puede realizar el Estado Nacional cada diez años. Pero hay muchos modelos más de encuestas que no se realizan a toda la población y, sin embargo, construyen información que pretende reflejar la realidad.
Vemos encuestas por todos lados, las consabidas y muchas veces “molestas” encuestas telefónicas, las encuestas por internet (en casi todos los diarios online suele haber encuestas para responder que luego se utilizan como base para una nota). El problema consiste en que esas encuestas no son representativas sino que reflejan las opiniones de: personas con acceso a un teléfono fijo o a internet, que consumen determinados medios de comunicación y que tengan el deseo de opinar (responder) sobre ese tema. Por tanto resultaría falso extrapolar esos resultados al conjunto de la sociedad. Podemos pensar que es posible subsanar este error haciendo las encuestas en la calle, por ejemplo parándonos en una esquina o plaza y consultando a la gente pero, de nuevo, eso representaría la opinión de las personas que suelen circular por determinados lugares y muy probablemente recaigamos en el mismo error (imagínese una encuesta realizada en un barrio de clase alta o en uno de clase baja, exclusivamente).
Sin embargo, existen métodos denominados de muestreo que nos permiten realizar encuestas de los más variados tipos que puedan ser representativas y que las mismas puedan contar con valor científico e incluso determinar un margen de error tolerable. Es posible gracias a que contamos con herramientas metodológicas que nos permiten aproximarnos de manera lo más acertada posible de la “opinión pública”.
Se trata de los muestreos aleatorios y los muestreos representativos: los mismos tienen en cuenta criterios de edad (que estén representados los distintos rangos etarios), género, nivel socioeconómico (difícil pero no imposible), etc. Utilizar estas estrategias permite generar resultados serios que se ajustan a la realidad y son mucho más útiles para tomar decisiones. Desde la Consultora Ombú ofrecemos este servicio ya que somos profesionales de la sociología y contamos con la formación y los recursos para realizar este tipo de investigaciones.
*Consultora Ombú*