13/01/2026
Las conversaciones no fallan por lo que se dice.
Fallan por lo que se calla.
Por lo que se evita,
por lo que se posterga,
por lo que nadie se anima a nombrar.
Ahí es donde se quiebran los vínculos,
los equipos y las decisiones.
Conversar también es hacerse cargo.
Lo no dicho siempre habla.
La pregunta es si estamos dispuestos a escucharlo...