10/02/2025
😸🐱 El gato Maula 🐱😸
(Dedicado a la memoria de un gato callejero y malhechor, que si a eso se le llama vida, de haber vivido... Vivió)
En este mundo de Dios
no hubo quién lo quisiera,
no supo quién fue su padre,
pudo haber sido cualquiera.
En el patio de una casa,
en una noche sin luna, nació,
de una gata callejera,
y siendo aún muy pequeño,
su mamá lo abandonó
al hambre y a la miseria,
sin ningún remordimiento,
ni importarle siquiera.
Su periplo por la vida,
su paso por este mundo,
no fué él quien lo escogió,
sin darle tregua ni pausa,
sin que él estuviera de acuerdo,
de esa forma comenzó.
De todos fue y de ninguno,
nadie se sintió su dueño,
así nació y así creció,
sin sentir una caricia,
ni una muestra de amor,
pregunto: ¿a quién
le importó?
Creció a la buena de Dios,
insociable, salvaje, esquivo,
merodeador, peleonero,
inoportuno, sagaz,
vagabundo, marrullero,
pedigueño, ladino,
rapaz, sacacuartos,
huraño, nocturnal maullador,
en sus siete malas vidas
aciagas y aventureras,
eso aprendió y así vivió.
Por sus malas costumbres,
el dueño de la casa
del patio donde nació
lo bautizó ”Gato Maula",
por su mal comportamiento,
por su mala conducta
fue el nombre que recibió.
Ya llegó el gato Maula,
¡ojalá se muera ese gato!
allá viene el gato Maula,
¡sape gato pedigueño!
allí está ese gato Maula,
¡vete de aquí gato ladrón!
¡dale un palazo a ese gato!
¡ese gato es un peligro!
¡ese gato si hace ruido!
¡que alguien calle a ese gato!
¡que no se acerque a los niños!
¡cuidado con ese gato!
¡ese gato es un bribón!
esas fueron las palabras
que durante toda su vida,
artera y azarosa,
al referirse a él, escuchó.
¡Que vida la que vivió!
a él no lo quiso nadie,
no supo de una caricia,
nadie le brindó cariño,
no sintió lo que era amor,
nadie curó sus heridas,
su soledad, abandono,
orfandad, hambre y miseria
a ninguno le importó.
De quienes lo conocieron
llevó palos y pedradas
patadas también sufrió,
en su vivir callejero
la vida que le tocó,
pasó hambre, sed y frío,
pero eso no fue lo peor.
No lo quisieron los dueños
del patio donde nació,
no lo quisieron los niños,
con ellos jamás jugó,
no lo quisieron los vecinos
del barrio donde creció,
a él no lo quiso nadie,
ni la madre que lo parió.
Solitario, huraño, ermitaño,
así vivió y así murió,
con miedo, escondido, esquivo,
en el patio de la casa
donde una vez él nació.
¡Por fin se murió ese gato!
dijo el dueño de la casa
del patio donde nació,
cuando mu**to lo encontró,
¡amundo! ¿qué le pasó?
con palabras lastimeras
un vecino preguntó,
y con la cara de tabla,
poniendo pose de sabia,
una vieja contestó:
no hay mal que dure cien años,
¿ahora vienes con eso?
más de uno que lo deseó.
Se murió el gato Maula,
pero nadie se afectó,
ninguno se entristeció,
nadie derramó una lágrima,
por él, nadie lloró.
Se murió el gato Maula
y todos se alegraron
de lo que le sucedió,
aunque olvidarlo quisieran
su recuerdo les dejó.
Si a eso se le llama vida,
de haber vivido, vivió,
para vivir de esa manera,
por las cosas que pasó,
morirse fue lo mejor.
Freddy Gutierrez
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