11/05/2017
Esto sucedió hoy en Palermo, CABA, Argentina. Un derrumbe más de los muchos que existen.
La realidad es los argentinos tenemos este problema, nos derrumbamos.
Pero, ¿por qué?
1) Insisto con este tema, los requisitos legales son para nosotros un techo de aspiración y no un piso desde donde partir.
2) Creemos que no pasa nada, y es la ley, los procedimientos de calidad y seguridad son para otra escala de negocio. Evidentemente para los argentinos, solo las empresas grandes pueden aspirar a realizar negocios éticos.
3) Nadie en la cadena de mando, desde el constructor hasta los inversores saben evaluar riesgos, y lo más triste es que muchos inversores trabajan en mandos medios y altos en organizaciones importantes, pero una cosa es el trabajo y otra cosa la vida privada.
4) Los organismos de control no están presentes, y cuando están y detectan un desvío NO PASA NADA. Esto pasa con la SRT, con los municipios, con la OPDS, etc .
Yo escribí esto, probablemente pase inadvertido, como tantas otras obras y empresas que exponen a sus trabajadores y a terceros a la muerte o contaminan el ambiente afectando a pueblos enteros.