GEA Buenos Aires

GEA Buenos Aires GEA Buenos Aires – Grupos de Empresarios Asociados

Frente a un escenario futuro que se percibe complicado y generador de incertidumbre, convocamos a empresarios a participar de reuniones coordinadas por el Lic. Eduardo Larriera y el Dr. Claudio Plá, con el objetivo de encontrar soluciones mediante la metodología de Consultoría Grupal. Las empresas funcionan bien cuando la gente se siente bien, especialmente cuando sus directivos se encuentran en p

leno dominio de sus capacidades. En un marco de contención, facilitamos el desarrollo de habilidades de líder-coach y el aprendizaje para la creación de nuevas soluciones alternativas.

23/11/2017

49

Publicaciones Semanales Breves 49 - 23 11 2017
Otra "Vuelta de tuerca" (continuación)

Desde niños hemos ido escuchando a nuestros mayores, especialmente padre, madre y personas que han sido referentes importantes en nuestras vidas, en sus apreciaciones sobre diversas cuestiones que resultaban de nuestro interés.

Su singular modo de percibir y conceptualizar ciertos fenómenos de la vida, se han ido manifestando en forma de opiniones y puntos de vista que fueron acuñando un molde, una matriz, que tuvo su importancia en la formación de nuestras ideas, nuestras creencias y convicciones.

Algo de esto ha tenido su influencia en el modo en que hemos ido configurando nuestro proceso perceptivo, con sus particulares filtros que nos han llevado a poner en foco ciertos aspectos de lo que percibimos y dejar de lado otros.

Pero como las diferentes personas hemos estado expuestas a diversos modelos formativos, finalmente nuestros aparato psíquico, nuestro ("window"), se ha configurado de maneras diferentes, lo que explica, en parte, la singularidad que nos caracteriza a la vez que nos diferencia a los unos y los otros.

Podríamos pensar entonces que "estamos fritos", que no podremos cambiar; como que estas experiencias han dejado en cada uno estigmas que no se pueden modificar y de este modo, estaríamos condenados al no cambio.

Si se tratara de aspectos que nos generan malestar, esta concepción de la condena al no cambio nos estaría instalando en estados de sufrimiento de los cuales no podríamos salir.

Afortunadamente las personas tenemos la posibilidad de crecer y desarrollarnos, de modo que nos podremos ir despegando de ciertas afirmaciones escuchadas pretéritamente, que funcionaron como una suerte de dogmas y nos limitaron en nuestra capacidad de desarrollar nuestra visión, nuestra inteligencia e ir creando nuestra propia cosmovisión, lo que nos permitirá autoafirmarnos como personas autónomas.

Estoy intentando mostrar un camino que si lo transitamos, nos llevará a alcanzar niveles de madurez que nos permitan asumir de un modo creciente cuotas de autonomía, gracias a lo cual ganaremos protagonismo en la conducción de nuestra vida.

En ocasiones este despegarse de lo recibido para poder afirmarse en lo propio se desarrolla autónomamente, como producto de un proceso de evolución personal y si ello no ocurriera, en algún momento, inevitablemente dará cuenta de malestar, insatisfacción, con sus consecuentes síntomas y estados de ánimo.

Pues estar asentado en lo propio, en las propias convicciones, producto de una manera única y personal de mirar la vida y el mundo, siempre nos llevará a desarrollar nuestro talento y acrecentar nuestro buen humor, que como hemos dicho en artículos anteriores, no es otra cosa que una de las más importantes reservas de salud que tenemos las personas.

El no lograrlo es como vivir dentro de un otro, no en uno mismo, lo cual nunca nos podrá llevar a un estado de bienestar, de satisfacción y de felicidad.

Estemos atentos entonces para poder percibir tempranamente, si algo de esto nos ocurre, pues cuanto antes logremos ser acompañados y ayudados profesionalmente a superar estos estados, nos permitirá ganar salud.

En última instancia, estamos hablando de lo que podemos hacer para "hacernos la vida más fácil.

25/10/2017

48

Publicaciones Semanales Breves 48 - 22 10 2017
Otra "Vuelta de tuerca"

Hace ya un tiempo, en nuestra primera publicación hemos hablado sobre la importancia de la percepción y dijimos que "todo se inicia con la percepción" y si hay algo que no percibimos como problema, sobre eso no podremos hacer nada para solucionarlo.

Lo dicho está bien dicho, pero no es suficiente si nos planteamos la pregunta de por qué tenemos limitaciones en nuestro sistema perceptivo.

Los supuestos psicológicos desde los que partimos producen un filtro en nuestro sistema perceptivo, de modo que no todo lo que podríamos ver lo podremos ver.

Un jefe planteaba cierta vez que "a la gente no le gusta trabajar".

En su oficina tenía los escritorios dispuestos de tal manera que él en todo momento podía observar a sus colaboradores, pues por esta convicción llegaba a la conclusión de que "a la gente hay que controlarla de cerca para que trabaje, pues si pudieran no trabajar, no trabajarían; trabajan porque no les queda más remedio". Ese era su supuesto, su pre juicio.

Este supuesto psicológico del que partía, evidentemente condicionaba su percepción y por consiguiente su accionar.

En algún momento del día por la natural acumulación de líquidos necesitaba salir de la oficina por unos 3 o 4 minutos y al regresar del baño confirmaba su teoría; "salgo por unos pocos minutos y la gente deja de trabajar, es evidente que no quieren trabajar" y en su percepción no tenía lugar la posibilidad de que el breve descanso no era tanto por la tarea como por su propia presencia.

De tal manera que su supuesto psicológico, o su pre concepto, si prefieren llamarlo así, condicionaba su capacidad para comprender la existencia de otras variables, que para él, habían quedado debajo de ciertos puntos ciegos.

Otro jefe podría partir de otro supuesto, pre concepto: "No es que a la gente no le gusta trabajar, sino que no le gusta trabajar en lo que no le gusta", por lo que la tarea de este jefe entonces no sería tanto la de controlar, como la de observar qué innovación, qué cambios, qué rotación se podría ensayar para lograr una mejora en la satisfacción en el trabajo de sus colaboradores y el consecuente desempeño..

En cualquier conversación podremos observar que cada uno plantea su posición o sus propuestas desde sus pre conceptos, no percibiendo que el interlocutor también tiene los suyos, por lo que a poco de andar ambos intentan convencer al otro de su propio punto de vista como el más acertado y valioso.

Inevitablemente ocurre que nadie convence a nadie; lo que sí podemos es ayudar al interlocutor a ampliar su visión y superar los puntos ciegos que le impiden comprender, en mayor amplitud y profundidad, el peso de las variables en juego.

Si en la conversación ocurre que ambos aportan datos y evidencias con las que se ayudan mutuamente a ampliar la visión, es probable, aunque nunca es seguro, que amplíen ambos su inteligencia como para hallar una solución superadora de la situación que tienen entre manos.

Si no logran darse cuenta de cómo su percepción y comprensión es afectada por sus supuestos, sus pre conceptos o pre juicios, en vez de lograr soluciones, abonarán el terreno para la creciente siembra de conflictos.

Para una próxima publicación nos queda pendiente avanzar en la comprensión de cómo se van gestando en cada uno de nosotros estos supuestos, estos prejuicios.

Hasta la próxima entonces.

24/08/2017

43

Publicaciones Semanales Breves 43 - 24 08 2017
Los beneficios de la RECONTEXTUALIZACIÓN

Hace unos años atrás, uno de mis hijos iniciaba 4º año del bachillerato.

Conversando con él, le pregunté sobre las materias nuevas que tendría en ese año y me comenta que una de ellas era Literatura.
Le comento que era una asignatura para aprovecharla y disfrutarla, pues iba a hacer lecturas de temas que son buenos para leer en esa edad, pues luego, con al avance de los estudios, suele pasar que nos enfrascamos en lecturas específicas de la carrera y puede que no nos podamos hacer el tiempo para leer literatura.
Me dice entonces que sí, que eso está bien, pero que la profesora era una H. de P.
¿Por qué? le pregunto, qué pasó.
Dijo al comienzo de la clase que íbamos a poder leer lo que quisiéramos y al rato, saca una hoja de su cartera, la muestra con una lista de unos veinte libros y dice que íbamos a poder leer lo que quisiéramos de esa lista.
A los chicos esa aclaración les cayó muy mal y a mi hijo lo llevó a quejarse y discutir con la profesora, de tal manera que ya desde ese primer momento, el vínculo de él con ella quedó medio "machucado".
No siempre uno está muy lúcido, en todo caso hablo por mí, pero ese día y en ese momento se ve que tuve como un buen chispazo que me iluminó y le dije: "Que suerte que tenés de tener una profesora H. de P".
Obviamente que se enojó conmigo, me increpó, que cómo le decía eso, que si lo estaba "gastando", etc.
Se me ocurrió decirle que era una buena oportunidad como para hacer un aprendizaje, en una condición de bajo riesgo, sobre cómo manejarse con una persona que tiene autoridad, o mayor poder que uno y que es un/a H. de P., pues a lo largo de la vida tendrá que toparse con más profesoras y profesores H. de P., en lo que le quedaba de la escuela, luego sería en la facultad y también en el mundo del trabajo, donde podría encontrarse con jefes, jefas, compañeros y compañeras H. de P. y varias personas en cualquier ámbito, pues no hay vacunas para eso.
Y que tuviera en cuenta que a ningún alumno nunca lo han echado por ser muy buen alumno, por lo que eso sería lo mejor que podría hacer para remontar el machucón inicial del vínculo.
Y que cuando hubiera logrado un lugar de reconocimiento por su saber y su compromiso, todo sería mucho más fácil y podría disfrutar del aprendizaje realizado; me refiero no solo a Literatura.
Me escuchó pero no le cayó demasiado bien mi razonamiento.
A lo largo del año fui siguiendo de cerca el curso de los acontecimientos y cuando ante alguna anécdota yo le preguntaba qué había aprendido, su respuesta habitual era que nada había aprendido.
Entonces yo le preguntaba si cuando le dijo tal cosa y ella le respondió tal otra, etc. etc. no había aprendido tal cosa...?
A veces lo negaba y otras me miraba no con muy buena cara y así fue transcurriendo el ciclo lectivo.
Lo cierto es que a lo largo del año fue aprendiendo no solo literatura, ya que aprobó sin tener que dar examen final, sino que fue pasando del extremo de la queja, la inacción a la pro actividad, pudiendo tomar un creciente protagonismo en su rol de alumno, quizás cuestionador, pero comprometido y responsable.
Qué es lo que ocurrió que yo valoro?, que dejó de quejarse a partir de encontrar un camino posible y beneficioso para él, que le permitió, desde la posición pasiva y quejosa por sentir que él no podía hacer nada más que acomodarse con bronca a una situación de dependencia y desplazarse hacia una posición en la cual pudo desplegar una acción correctiva y de importante aprendizaje.
Finalmente cuando terminó la cursada del año, tuvimos una muy buena charla en la que pudo revisar y hacer un aprendizaje de una forma de afrontar y resolver una situación, que no solo lo molestaba, sino que atentaba contra su propio crecimiento y desarrollo personal.
Llamo RECONTEXTUALIZAR la situación al animarnos a cambiar la perspectiva desde la que estamos percibiendo una determinada situación, hacia otra perspectiva que nos permita encontrar el beneficio posible de transitar esa experiencia, que a primera vista nos resulta desagradable u odiosa.
Así que cuando nos encontremos con alguna dificultad les recomiendo que accionen el "magiclick", para que la chispa nos ayude a iluminar el campo y poder encontrar alguno de los beneficios que habitualmente no están muy a la vista, pero que si logramos correr el velo, aparecerán.

21/07/2017

38

Publicaciones Semanales Breves 38 - 21 07 2017
Reflexiones sobre las situaciones conflictivas (7º Continuación)
Continuación de los puntos 5 y 6 de la publicación anterior.

7.- Debemos prepararnos para el tratamiento del conflicto. Esto significa:
• En lo concerniente al tema o contenido de la discusión, sobre lo cual ya nos hemos extendido en algunos puntos anteriores.
• Tan importante como lo anterior, prepararnos nosotros mismos.
• Nuevamente, más que de técnicas, se trata de recomendaciones para poder estar atentos a cómo nos sentimos frente a la situación singular que debemos afrontar.
• Tener muy presente que en todo momento hablaremos de nosotros mismos y no del otro; por ejemplo decir "me cae mal, o me afecta, o me hace sentir mal...tal cosa" en vez de decir "lo que ocurre es que vos, sos muy intolerante, o muy autoritario, etc...".
• Una forma de prepararnos es trabajar a partir de preguntas como las siguientes:
• ¿Se trata de un tema que nos apasiona o entusiasma?.
• El conflicto sobre el que trataremos, ¿Es una problemática que rechazamos?, o nos aburre, o está reñida con nuestros principios, nuestros valores?
• La persona con quien trataré el conflicto, ¿posee características personales tales que me resulta agradable discutir con ella, o se trata de alguien que tiene aquellas cualidades que me irritan, o me enojan, o me molestan, o me aburren, etc.
• ¿Se trata de una persona con quien ya tengo establecido un vínculo previo, con cierta historia de relación, que nos lleva a sentirnos de tal o cual manera?
• ¿Cuáles son los supuestos de los cuales estoy partiendo sobre quien será mi interlocutor, que me predisponen de tal o cual manera y que en gran parte de ello dependerá que podamos mantener una conversación más distendida o más tensa.
• Estas preguntas más todas las que puedan surgir y que me permitan obtener una imagen de mí proyectada en el espejo imaginario de mirar hacia adentro.

8.- Revisar si mis expectativas de resolución son realistas.
• Simplemente se trata de tener presente el concepto de “proyecto posible”.
• Frente a ciertas situaciones conflictivas hay personas que se enfrentan con la idea de que nada se podrá resolver, nada se podrá hacer, nada podrá funcionar.
• En el otro extremo suelen agruparse las personas que tienden a proponer mega soluciones, propuestas fantásticas, casi delirantes, que luego resulta casi imposible llevarlas a cabo.
• En realidad estamos diciendo que los extremos se juntan. Tanto los que ya están diciendo que no se puede como los que hacen propuestas faraónicas, terminan no pudiendo hacer nada.
• Sostenemos que el proyecto posible siempre se encuentra en algún punto intermedio entre estos dos extremos. Alentamos entonces a buscar ese punto que es el que permitirá encontrar una solución realista.

9.- Estimar un tiempo razonable para la duración del análisis y discusión.
• Al hacer la preparación de la estrategia, la argumentación, las ilustraciones y datos que serán empleados en las conversaciones, se hará una estimación del tiempo que razonablemente debería llevar la discusión del caso.
• Dicha estimación constituirá un parámetro que nos permitirá luego evaluar la calidad del proceso de resolución. En qué medida está siendo útil o estamos perdiendo el tiempo.
• La experiencia es lo que va permitiendo ser cada vez más precisos en estas estimaciones, pero lo más importante es poder registrar la posible reiteración de temáticas y argumentaciones, que como ya dijimos, se trata de situaciones que no hallan la solución y por ello se repiten, a la búsqueda de una salida posible.

10.- Estar atento en todo momento a la tentación que puede surgirnos, a nosotros mismos o al otro, de querer ganar a toda costa.
• Simplemente eso, estar atentos al riesgo de caer en esta tentación.
• La recomendación es no perder de vista el objetivo. El objetivo nunca puede ser ganarle al otro, sino asegurar el logro de un acuerdo que garantice la resolución del problema por la que se generó el conflicto cuidando en todo lo posible el mantenimiento de un vínculo que permita la continuidad en la resolución de los conflictos futuros.

Con esta publicación cerramos por ahora las recomendaciones prácticas para el abordaje de las situaciones conflictivas.

03/07/2017

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Publicaciones Semanales Breves 35 - 01 07 2017
Reflexiones sobre las situaciones conflictivas (4º Continuación)

Consciente de la fuerza que tiene la propia posición actitudinal como factor determinante de la posición a adoptar cuando afrontamos situaciones conflictivas, podemos y debemos considerar que las personas tenemos la posibilidad de realizar cambios producto del proceso de aprendizaje.
Por este motivo es que me veo tentado de acompañar con algunas recomendaciones muy concretas para ayudar a la reflexión y decisión de cómo hacer en función de los criterios siguientes.
Tengamos siempre presente que:
1.- Los conflictos siempre conviene abordarlos en su inicio, no dejarlos andar para evitar el efecto bola de nieve.
• Se trata de superar la tentación evitativa de “dejémoslo para más adelante”.
• Entre las cosas que uno puede hacer en esa circunstancia, una es desarrollar el pensamiento en escenas e imaginar cómo sería la situación si la abordo ahora, o si la dejara para más adelante.
• Qué resultados puedo esperar si aplico la alternativa 1 y cómo sería con la alternativa 2 y cómo con la alternativa 3. Debo poder pensar en un abanico de varios caminos posibles.
• Cuál será el modo más apropiado de plantear mi propuesta, dada la singularidad del interlocutor que tendré delante.
• Cuáles son las bases más sólidas de la argumentación que sostendrá mi posición en el planteo.
• Analizaré previamente la situación para lograr la máxima claridad sobre mis intereses. Luego procuraré averiguar los intereses del otro para ayudar a que en el curso de la conversación aflore el planteo de intereses de ambas partes y trabajar en la búsqueda del acuerdo a partir de las áreas de interés común. Ejemplo: Quiero vender mi coche y pido 10 y el comprador, quiere comprar mi coche y me ofrece 8. No perdamos de vista que el interés común está en hacer la operación. La discusión del valor final tendrá lugar dentro de los límites que cada una de las partes tenga establecido, pero el interés común está en poder hacer la operación.
2.- Nos resultará muy útil colocarnos en el lugar del otro.
• Si logramos comprender su punto de vista, podremos elaborar una argumentación sólida, que permita mejorar la visión y comprensión sobre el conflicto que tratamos.
• Esta es una técnica que tomamos del Psicodrama. Se la conoce como de Inversión de Roles y si bien no es exactamente igual, tiene la misma finalidad que es colocarnos en el lugar del otro.
• Se trata de hacer un ejercicio por el cual por un breve tiempo nos imaginamos que somos el otro. Nuestra recomendación es cumplir con esta consigna con los ojos cerrados, pero hay personas que prefieren hacerlo con la mirada puesta en un papel en blanco o con la vista perdida en el vacío. Podemos incorporar un breve ejercicio de relajación que nos facilitará darnos a nosotros mismos, pero en el lugar del otro, la información que tenemos sobre él mismo y acerca de la situación en que se encuentra. Por ejemplo, me llamo Juan, tengo 35 años, soy profesional Contable, estoy casado, tengo una hija. En la empresa “XX” en que trabajo soy responsable de la contratación de servicios y existe una gran presión para bajar los costos de las contrataciones. Por un lado necesito conseguir una reducción global de x% pero por otro lado me interesa no producir cambios en tales y cuales proveedores. En relación con el proveedor con quien me reuniré mañana, me interesa que sea él quien continúe prestando estos servicios. Esta es una formulación a modo de ejemplo que uno debe poder continuar hasta percibir que uno ha logrado meterse en la piel del otro. Cuando ello ocurre, se percibe con mayor claridad qué es lo que el otro necesita, cuáles pueden ser sus intereses lo que ayudará luego en la búsqueda de los límites dentro de los que quedará enmarcada la discusión para el acuerdo.
En nuestra próxima publicación ofreceremos algunas recomendaciones más.
Espero que les sea útil.

25/06/2017

34
Publicaciones Semanales Breves 34 - 25 06 2017
Reflexiones sobre las situaciones conflictivas (3º Continuación)

Uno de nuestros mayores tesoros son nuestros vínculos, especialmente con las personas más próximas y más queridas.
Podríamos decir que en gran medida, nuestra salud depende de la buena calidad de nuestros vínculos interpersonales.
Amarnos a nosotros mismos forma parte de amar a los otros, respetarnos es también respetarlos.
El respeto forma parte del amor.
Si le falto el respeto al otro es una muestra clara de desamor.
Y claramente, respetarlo es un acto de amor.
Respetar su singularidad, sus ideas, aún cuando no coincidan con las nuestras, es un acto de amor, que entre otras cosas, alimenta el desarrollo del vínculo.
Parto de la premisa de que nunca nadie convenció a nadie.
Lo que sí puede ocurrir y de hecho ocurre, es que cuando uno ofrece sus puntos de vista al otro y muestra una sólida argumentación que fundamenta su exposición, ello puede ayudar a "abrir la cabeza" del interlocutor, de modo que cuando comienza a decir, por ejemplo: "Ah, pero eso yo no lo sabía", o "Yo nunca lo había visto", etc., el diálogo cambia y se puede establecer una conversación a partir de la cual se modifique su punto de vista producto de la ampliación de su visión, y uno podría decir "lo convencí".
Si a este fenómeno lo queremos definir en términos de convencer, podemos hacerlo, pero no será el convencerlo en los términos comunes, sino que se trata de un proceso de intercambio intelectual, dado en un marco de respeto hacia la singularidad del otro.
Me refería en el comienzo a la importancia de cuidar nuestros vínculos, especialmente con las personas con las que tenemos una relación cotidiana; nuestros hijos, nuestra pareja, el resto de nuestra familia, nuestros amigos, compañeros de trabajo, etc.
El vínculo, entre otras cosas, funciona como un reservorio de la memoria de todo lo que acontece en la relación y obviamente condiciona y determina fuertemente el destino de tal relación.
En nuestra vida cotidiana solemos tener conversaciones y discusiones con personas de nuestros vínculos próximos que suelen configurar situaciones conflictivas, que no siempre llegan a ser mínimamente resueltas.
El gráfico que ofrezco más abajo ilustra sobre los sucesivos intentos de resolver un conflicto.
Cada línea muestra el avance del conflicto hasta un punto en el que su abordaje, en una conversación constructiva permite su remisión.
Puede repetirse esta situación y dar lugar a varios intentos de resolución y pueden ser efectivos.
También puede ocurrir que la sucesión de intentos lleve la situación a un punto límite del cual ya no sea posible regresar.
Cuando se percibe que se está a punto de llegar a dicho límite puede ayudar el percibir que si se pasa ese límite ya no habrá marcha atrás.
Esto puede ocurrir por una sensación de miedo, del miedo que cuida, que es una manifestación emocional que avisa la proximidad al abismo y ayuda a dar uno o dos pasos atrás.
También esta advertencia puede surgir del propio criterio de realidad, de darse cuenta de la peligrosidad de continuar en una posición rígida.
Por lo que, tal como hemos planteado en una publicación anterior, será bueno que estemos atentos, para darnos cuenta a tiempo de hacernos cargo de la cuota de responsabilidad que nos toca por cuidar el vínculo y asumir el compromiso necesario para encontrar vías de solución al conflicto.

16/06/2017

33

Publicaciones Semanales Breves 33 - 15 06 2017
Reflexiones sobre las situaciones conflictivas (2º Continuación)

Continuamos a partir de donde dejamos en la publicación anterior.

La gran mayoría de las situaciones conflictivas en las que intervenimos tienen lugar en relación con personas con las que tenemos un vínculo establecido y que se mantendrá en el tiempo. Son muy pocas las situaciones en las que debemos afrontar un conflicto con alguien a quien luego no veremos más.

Los vínculos constituyen un elemento real aunque intangible y se sostienen sobre una suerte de red que ha sido tejida por las partes y que se llama confianza mutua. Si esa red es suficientemente fuerte, podrá soportar al vínculo, pero si la red se agujerea, el vínculo corre el riesgo de caer, machucarse e incluso, romperse, con lo cual se termina la relación interpersonal.
Los conflictos ponen a prueba permanentemente la calidad de esa red y desafían la capacidad de las partes para preservar el vínculo.

Los conflictos están instalados en el ámbito de nuestra familia, en nuestras relaciones con los amigos, en el trabajo y forman parte de nuestra vida cotidiana. Pensemos que si tenemos conflictos con las personas a quienes más amamos en la vida, como es el caso de nuestros propios hijos, ¿cómo no vamos a tenerlos con otros?.

El proceso de enseñanza-aprendizaje para el desarrollo del rol de quien resuelve los conflictos, se alimenta especialmente de nuestro informador interno. Este informador está en nuestro propio cuerpo; es nuestro propio cuerpo.
Las personas tenemos una especial sensibilidad, que nos brinda la oportunidad de enterarnos de las tensiones que este cuerpo, que es la dimensión biológica de lo que somos, registra y soporta.

Existen zonas o partes de nuestro cuerpo que nuestra propia experiencia fue habilitando como áreas sensibilizadas y que dan cuenta de las tensiones que debemos soportar frente a los conflictos.
Podemos afirmar que “el cuerpo siempre avisa y nunca miente”. El problema está en decodificar los mensajes provenientes de nuestro cuerpo a modo de sensaciones, picazones, ardores, taquicardias, insomnios, dolores, etc. y comprender de qué está procurando avisarnos para que podamos tomar las medidas correctivas más adecuadas.

Para comprender esto, será importante entonces, además de observarse a uno mismo, observar al otro, para poder anticipar y comprender la dinámica que se desarrollará en la conversación.

“Es imposible no comunicar”; es imposible no comunicar mediante las vías no verbales de lo que nos ocurre. Esto nos sucede a nosotros y también a los otros.
Se trata entonces de aprovechar esta información, tanto la que surge de nuestro propio cuerpo como la que percibimos en el otro, para ayudar al logro de un diálogo que nos permita ir acercándonos al acuerdo.

Otro concepto que considero básico es el de reciprocidad. Los vínculos se sostienen en el tiempo sólo si los procesos de intercambio entre las partes tienen lugar dentro de los límites que son propios de ese vínculo, para mantener una relación de reciprocidad aceptada y satisfactoria para ambos.

No existe ningún vínculo en la vida que se pueda sostener a lo largo del tiempo si no se respeta este principio que es básico y de sentido común.

Propongo pensar en El Conflicto como Oportunidad: Motor del Crecimiento, mostrando cómo uno de los motivos por los que las personas, en ocasiones no logran establecer un compromiso, está en la dificultad de hacerse responsables de la parte que está de su lado. Afrontar ciertos desafíos constituye un acto de madurez y responsabilidad..

También es importante comprender cómo operan las matrices que modelan el singular modo en que nos desempeñamos y por dónde pasan las posibilidades de tomar coraje, para afrontar el desafío de introducir modificaciones en tales matrices, para que puedan dar lugar a nuevas formas más saludables y efectivas.

Otro tema importante es el de los límites dentro de los cuales uno puede y debe moverse en el tratamiento de un conflicto. Existe una sensación generalizada que los límites restringen. Si exploramos paradigmas diferentes, podremos comprender cómo la posibilidad de percibir el límite puede constituir un valioso aliado para ganar grados de libertad en lugar de perderlos. Ver publicación Nº 30 anterior).

Otro tema clave para el control del proceso, es el poder contar con una serie de indicadores de mejora, que permitirán ir observando si efectivamente el tratamiento del conflicto nos está llevando a un buen destino.

Un último capítulo está dedicado a las Técnicas. Destacamos el valor del sentido común como superior al de cualquier técnica. La mejor técnica aplicada por una persona carente de sentido común no servirá para nada, no solo en el ámbito de la resolución de conflictos.

En síntesis, el contenido del libro va transitando por los aspectos racionales y emocionales puestos en juego en el tratamiento de los conflictos, enfatiza la importancia del enfoque que invita a concebir al conflicto como una oportunidad o motor del crecimiento, muestra la importancia de hacer un cuidadoso tratamiento de los límites y resaltar algunos indicadores de mejora a lo largo del proceso, establece cuales son las bases para aproximarse al acuerdo posible y finalmente hace una mención al lugar que deben ocupar las técnicas.

09/06/2017

32

Publicaciones Semanales Breves 32 - 09 06 2017
Reflexiones sobre las situaciones conflictivas (Continuación)

Continuamos a partir de donde dejamos en la publicación anterior.

Me gustaría que al leerlo, las personas adquieran una perspectiva diferente del enfoque con que habitualmente se colocan frente al otro en situación de conflicto y experimenten la posibilidad de arribar a nuevos resultados.

En síntesis, se trata de ofrecer una visión diferente a la habitual sobre el conflicto e invitar a una indagación en la cara oculta de su proceso de resolución.

Mi hijo, como buen adolescente, tuvo en esos días una situación difícil con su madre. Unos días atrás, conversando con él, me relataba una discusión que había tenido con ella. Aún estaba enfadado. Le propuse que recorriéramos juntos un pasaje del escrito, que aún no tenía formato de libro y que me pareció podría iluminar el camino para revisar el porqué se había llegado a esa situación, para pensar luego en algunas alternativas de abordaje.

Me resultó muy interesante y satisfactorio lo que ocurrió en esa charla. Su enfado fue cediendo a medida que iba comprendiendo lo que estaba en juego, hasta que en un momento se le dibujó una sonrisa que expresaba que se había dado cuenta de la mecánica subterránea que había estado operando.

Es interesante observar este fenómeno de la aparición de la sonrisa, pues siempre muestra el instante en el que se hace la luz sobre los motivos que han instalado el conflicto. La sonrisa muestra inequívocamente el momento en el que se va des-eclipsando el área intelectual; marca un antes y un después en el proceso de la posible resolución del conflicto.

Luego conversamos sobre cosas diferentes que se podría hacer frente a una situación equivalente a esa. Este relato, que es anecdótico, expresa lo que deseo que le ocurra al lector.

Cuando presenté el escrito en las editoriales me preguntaban sobre el “target”, palabra no española: a qué público estaba dirigido. Les dije que a colegas, también a líderes, tanto como a las mujeres y hombres que sufren en el mundo del trabajo, por no comprender los motivos de sus sometimientos al carecer de recursos para afrontar mejor las situaciones problemáticas habituales.

Una de las “frases célebres”, así denominadas por mi interlocutor interno en uno de los pasajes del libro, es que “La comodidad es el enemigo Nº 1 del crecimiento”. Instalarnos en lo que se ha dado en llamar la “zona de confort”, con frecuencia nos lleva a renunciar al despliegue de nuestras capacidades intelectuales y al aprovechamiento de la riqueza de nuestra vida emocional, condiciones que nos permiten crear nuevos abordajes de solución.

Propongo hallar respuestas originales frente a los problemas y frente a los conflictos, para superar mediante un acto de creación el orden de lo establecido, que por momentos nos lleva a pensar que es la situación más confortable.

Se trata entonces de que podamos estar atentos, estar mínimamente atentos a las circunstancias que conforman esa supuesta zona de confort y qué es lo que nos lleva a sentir y pensar que los conflictos nos quitarán la posibilidad de disfrutar y sentirnos bien.

Me gusta mucho el gerundio, el tiempo verbal que nos permite indicar que algo se está haciendo, que se está procesando, que se está realizando, que se va logrando. En una parte del diálogo con mi hijo le hablo del “ir haciéndose grande”, intentando subrayar que se trata de un proceso continuo, que no tiene fin y que cada día podemos y debemos hacer algo para continuar lográndolo.

Y que finalmente, como nos muestra la ecuación de la curva asintótica ilustrada más abajo, no alcanzaremos nunca un nivel de realización total, ni en nuestra capacidad para resolver los conflictos ni en nada; sin embargo, si logramos estar atentos a lo que vamos haciendo en cada circunstancia, cada día podremos alcanzar la posibilidad de un hacer cada vez mejor. Aún cuando nos produzca una incomodidad transitoria.

Si tenemos presente el principio de "Mejora Continua", podremos estar más atentos al hecho de que, aún cuando estemos haciendo las cosas muy bien, siempre podremos hacerlas algo mejor.

Con la idea de facilitar el tránsito por estos caminos, a lo largo del libro ofrezco conceptos, ejercicios, algunas metáforas y ejemplos de lo que podemos hacer para afrontar los conflictos como una oportunidad para crecer. Por ello el título de “El Conflicto como motor del Cambio”, en el sentido de un crecimiento personal y profesional.

Algunos de los conceptos están vinculados a la idea de desarrollar nuestro proceso perceptivo, de modo que nos permita ampliar la visión acerca de lo que ocurre en una situación de interacción, en la cual, por ejemplo dos personas con intereses contrapuestos comienzan a discutir con la idea de resolver el conflicto que les convoca.

El conflicto sólo podrá considerarse resuelto o en vías de resolución, siempre y cuando se arribe a un acuerdo. Acuerdo logrado sobre la premisa de que ambos tendrán algo por ganar y algo que ceder. No es posible resolver ningún conflicto sobre la base de que una parte termine vencedora y la otra vencida. Allí mismo quedará sembrada la semilla para los futuros conflictos.

Continuará.

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