14/08/2026
Hay una metáfora que siempre les hago a mis alumnos y clientes y que me gusta mucho: la de una taza de café. ☕✨🤎
Una taza de café bien preparado tiene capas. ☕️ Está la leche, lo suave, lo agradable, aquello que podemos ver y disfrutar fácilmente. 🤍🥛✨
Después aparece esa zona donde el café y la leche comienzan a mezclarse. Ya no todo es tan evidente. Hay matices, contrastes, sabores que empiezan a aparecer. ☕🥛🌀✨ Y, más abajo, está el café en su estado más profundo. Intenso. Puro. Sin adornos. ☕🤎
Muchas veces, en los procesos de coaching, sucede algo parecido. 💭✨ Nos quedamos en la superficie. 🌊 En la espuma. ☁️ En aquello que la persona trae y que resulta cómodo conversar. 💬🤝 Hacemos preguntas, escuchamos, acompañamos… pero cuando aparece ese momento en el que sería necesario ir un poco más profundo, retrocedemos. ↩️💭
Porque profundizar requiere valentía. 🦋✨💪 Requiere hacer esa pregunta que quizás incomode un poco. ❓ Esa pregunta que no busca tener razón, ni encontrar rápidamente una respuesta, sino abrir una puerta. 🚪✨
¿Qué hay realmente detrás de esto? 🔎 ¿Qué estás evitando mirar? 👀 ¿Qué pasaría si esto fuera diferente? 🔄 ¿Qué no estás diciendo? 🤐 ¿Qué necesitás y todavía no te estás permitiendo pedir? 💭🤍
No se trata de invadir. 🚫 No se trata de empujar. 🤲 Y mucho menos de llevar al otro hacia donde nosotros creemos que debería ir. 🛤️ Se trata de acompañar con respeto, presencia y curiosidad. 🤝🤍✨ De animarnos a permanecer un poco más en ese lugar donde todavía no tenemos respuestas. 🌱💭
Porque quizás el verdadero trabajo del coach no sea quedarse en la espuma. ☁️ Quizás sea tener la sensibilidad para reconocer cuándo es momento de profundizar… 🌊✨ y la valentía para hacer la pregunta que puede cambiarlo todo. 💫❓
Porque debajo de cada historia hay algo más. 📖🔎 Y muchas veces, lo más transformador no está en la superficie de la taza, sino en el fondo. ☕🤎✨
☕ La pregunta es: ¿hasta dónde estás dispuesto a llegar como coach? 💭✨
Un abrazo, 🤍✨