Si bien conocemos muchos de los famosos Bonifacios que alrededor del mundo y a lo largo de la historia ha habido, el nuestro es un Bonifacio patagónico, nacido aquí cerquita de Bariloche, en una pequeña aldea. Fue hace algunos años, cuando decidimos en un hermoso fin de semana salir de campamento con mi esposa y nuestros dos hijos, junto con una pareja de amigos, ambos artistas. Como suele pasar p
or estas latitudes, en pocas horas el hermoso día se transformó en una noche de helada tormenta. A pesar de estar en Enero, pleno verano, nos sorprendió una nevada. Para cambiar nuestra frustración en diversión, nuestro amigo tomó lápiz y papel, y con la magia de sus manos creó un duende para la fascinación de mis hijos que de inmediato se engancharon en la historia. "¿Cómo se llamará este duende?", preguntó mi amigo. Los chicos a su vez le preguntaron cómo era, a qué se dedicaba. "Es el duende que cumple los buenos deseos, que hace cosas buenas"
Luego de pensar un rato, los chicos respondieron que se llamaría Bonifacio. A la mañana siguiente persistía la tormenta y ya no sabíamos que hacer en nuestras carpas. Con frío y mal humor, los chicos tuvieron la idea de pedirle a Bonifacio que mejorara el clima. Mágicamente en pocos minutos el sol brillaba sobre nuestro campamento y disfrutamos de nuestro asadito, juntamos nuestras carpas, y en cuanto subimos al auto, la tormenta volvió a cubrir el cielo. "Guau!" Pensamos todos, que lindos poderes tiene Bonifacio. Esto no termina aquí, a los pocos días y en ocasión de tener serios problemas de falta de trabajo, mi amigo me llama y me cuenta su preocupación. La situación económica no era buena para ninguno de los dos, y no se me ocurrió mejor consejo que decirle que le pida a Bonifacio que lo ayude. Esa misma tarde lo llamó el dueño de una estancia: "Quiero un caballo a tamaño real. No importa cuánto cueste, quiero que usted lo haga". La fama de Bonifacio haciendo sus bondades siguió creciendo, y nos acompaña desde junio de 2002, cuando impulsados por la pasión al chocolate, iniciamos junto con mi familia Chocolates Bonifacio.