12/05/2020
"No hay sol ni luna. Se abate una tormenta cerca de la costa. No oigo nada más que la violencia del agua. Algunas olas silban: la mayoría sueltan una queja más honda cuando cargan y luego azotan. Las ensenadas y los barcos de arena obstruyen y desvían el ataque, lo que provoca que las olas choquen entre sí, y el estruendo es tal que me resuena en el pecho".
Leyendo a David G Haskell.