30/05/2021
Un día de clase normal, un maestro de una escuela de adolescentes, llevó globos y le regaló uno a cada alumno. Después solicitó a los chicos y chicas que anotasen sus nombres en su globo, los dejaran en el piso y abandonaran el aula.
Una vez estando todos afuera, les dijo: "Tienen 5 minutos para que cada uno encuentre el globo que tiene su nombre". Inmediatamente los alumnos entraron de prisa y empezaron a buscar, pero se acabaron los 5 minutos y casi nadie había podido encontrar el suyo.
El maestro se dirigió a ellos y les dijo: "Tomen cualquier globo y entréguenselo al dueño del nombre que lleva anotado".
En apenas dos minutos todos los alumnos ya tenían su globo correspondiente en la mano.
Finalmente, dijo el maestro: "Chicos y chicas:
Los globos son como la felicidad. Nadie la va a encontrar buscando la suya solamente. En cambio, si cada uno se preocupa por la felicidad del otro, encuentra rápidamente la suya también.
Foto: Haley Lawrence