26/05/2016
"El hombre no ha de terminar en la tierra" fue el título que el maestro Kosice eligió para la muestra homenaje que junto a nuestro cliente AySA, le dedicáramos en el Palacio de las Aguas durante el mes de noviembre del año que pasó.
Entre la majestuosidad de lo que alguna vez fueron los tanques de agua de la antigua ciudad de Buenos Aires, montamos una instalación colgante de su obra más poética "La Ciudad Hidroespacial". Al respecto de su obra, el maestro escribió: "la aventura de la humanidad no se detiene ante lo imprevisible. Al contrario, vamos dirigidos hacia lo desconocido e inédito, y cuando un cambio se convierte en una necesidad, se acelera esta disposición...en la ciudad hidroespacial nos proponemos destruir la angustia y las enfermedades, revalorizar el amor, los recreos de la inteligencia, el humor, el esparcimiento lúdico, los deportes, los júbilos indefinidos, las posibilidades mentales hasta ahora no exploradas, la abolición de los límites geográficos y del pensamiento. ¿Idealismo utópico? En absoluto. Los que no creen en su factibilidad es porque siguen aferrados a la caverna, a la guerra y diluvios. Por lo tanto disolver el arte en la vivienda y en la vida misma es preanunciar síntesis e integración".
Hoy nos duele mucho su partida. Y acompañamos a su familia desde aquel lugar para escuchar el silencio que el maestro pensó para su ciudad hidroespacial.