07/06/2026
En 2001 estuve en el Kempes. El último recital de Los Redonditos de Ricota en Córdoba. No recuerdo el operativo. Recuerdo los cuerpos, las banderas, la comunidad que se formó en ese espacio.
Hoy, 25 años después, leo este documento con otra mirada: la de alguien que pasó más de dos décadas organizando actos y sabe que detrás de cada vallado, cada corredor peatonal, cada puesto sanitario, hay una decisión que puede salvar o arruinar una experiencia colectiva.
Lo que este operativo tiene de extraordinario no es la escala. Es el reconocimiento de que tres millones de personas no son un problema logístico. Son una comunidad que viene a despedirse.
Eso es ceremonial en su forma más pura.
[Carrusel elaborado con información de medios y comunicados oficiales, procesada con NotebookLM.]