28/11/2025
Villa El Libertador dejó un dato curioso en estas elecciones.
En las últimas legislativas, en el circuito 10L, el Partido FE obtuvo 8,1% y quedó tercero.
En toda la ciudad: 0,92%.
¿Por qué un espacio tan pequeño, con baja visibilidad y mínima estructura, logró este resultado en un territorio específico?
Veamos.
La lista estuvo integrada en gran medida por dirigentes del SURRBaC, el sindicato de recolección y barrido de Córdoba.
El primer candidato fue Juan Saillén, referente del gremio.
Lo acompañó Aldo Ortega, trabajador del SURRBAC y vecino histórico de Villa El Libertador.
Aldo es presidente del centro vecinal desde 2015, elegido tres veces por los vecinos, y sostiene además un comedor comunitario.
Él y otros candidatos son referentes cotidianos: conocen a las familias, los problemas, las redes del barrio. Y, sobre todo, tienen legitimidad construida en la práctica.
Este caso nos muestra que:
la política territorial sigue siendo clave al momento de buscar votos.
La presencia sostenida en los barrios, la construcción de vínculos y la escucha activa generan una confianza que ningún spot o historia de redes puede reemplazar.
La territorialidad no es solo campaña:
▪️ Estructura comunidades
▪️ Construye legitimidad
▪️ Produce liderazgos
▪️ Moviliza voluntades
En un escenario fragmentado y desconfiado, el territorio actúa como ancla: ordena, estabiliza y da sentido. Y cuando está bien trabajado, puede generar resultados que desafían pronósticos y estructuras partidarias.
¿Qué aprendizaje deja este caso?
✔️ Las estrategias territoriales siguen marcando diferencias reales.
✔️ Ignorarlas es ceder terreno donde se define lo más importante: la vida cotidiana de la gente.
Y algo fundamental en tiempos de redes:
lo digital funciona mejor cuando nace del territorio,
y el territorio se potencia cuando se apoya en lo digital.