14/09/2017
¿QUE SIGNIFICA CHARMAT Y QUE CHAMPENOISE?
Para elaborar un vino espumoso, la primera etapa es similar a la de un vino tranquilo. Se cultiva la uva un poco más temprano que lo habitual porque la “champanización” exacerba los atributos del vino y se lo pone a fermentar como siempre. El punto crucial llega a la hora de hacerlo tomar espuma, es decir convertir un vino chato en algo maravilloso.
Hay muchas formas de lograr esto, lo que dará estilos y costos diferentes. Entre los métodos naturales de toma de espuma (lo artificial sería agregar CO2) más expandidos encontramos el Charmat y el Champenoise.
El Champenoise o Método Tradicional es el que perfeccionara el monje Pierre Perignon en el siglo XVII (Habrán escuchado alguna vez Dom Perignon como sinónimo de maravilloso pero excesivamente costoso). Una vez fermentado y logrado el vino base, se produce una segunda fermentación en la botella misma agregando un poco de levaduras y un vino muy dulce conocido como “licor de expedición”. Si uno pudiera ver el proceso se encontraría con levaduras dentro de la botella que van fermentando lentamente, “comiendo” el azúcar y produciendo gas carbónico y aromas peculiares. En la bodega se las coloca en pupitres especiales y se las gira levemente cada día hasta que quedan verticales y todas las levaduras muertas se encuentran contra el tapón. Luego se las retira y encorcha. Este proceso puede durar desde algunos meses hasta años y por lo general cuanto más tiempo estuvo “sobre lías” (levaduras) el resultado es mejor. Este método logra los espumosos más finos y galardonados, aunque el costo de elaboración es mayor.
Por su parte, el método Charmat se desarrolló a principios del siglo XX y se diferencia en que la segunda fermentación se realiza en tanques de acero inoxidable. Es un método rápido y más económico que logra resultados aceptables. Si en la etiqueta no indica “método tradicional” o champenoise, seguramente es charmat.