26/11/2024
… ¨Y ahí andamos tratando de vender... y cada vez es más difícil y complicado y no se vende nada! Bueno: NO VENDAS¨
Resulta pues que esa fue mi recomendación para una cuenta de estética. La esteticista, una mujer muy formada académicamente, con años en el rubro y conocimiento basto como para ser profesora holgadamente, insistía e insistía en mostrar su repisa con productos de la marca más amada por ella.
Ella confiaba en la marca de productos, la recomendaba y usaba en su gabinete, pero no lograba vender más que alguna que otra de vez en cuando.
Cuando me contó lo que le pasaba, le pedí que me muestre como la recomendaba. Entonces me contó la fórmula, me habló de activos, de acciones, de rendimiento, de precio. Parecía una representante de la marca, le comenté.
- Claarooo, expresó asintiendo, tengo que vender los beneficios?
- No, tenés que lograr que quiera comprarla porque la necesito!
Entonces, le pude explicar que lo que va a vender es su recomendación experta, mostrarme que tengo un problema, que ella lo vió en varias pacientes, que no sabían cómo solucionar ese problema. Que las pacientes habían tratado con varios productos hasta que probaron ESE y el resultado fue maravilloso. Que sus pieles habían cambiado, que el problema se había ido, y que ella creía que ESE PRODUCTO lo necesitaba yo para mi piel.
Plin… caja. Así de efectivo.
A la semana siguiente me comentó que había vendido varios productos de esa forma. Hasta se animó a hacer un video contando problemas de piel y su recomendación general en esos casos.
Felicidad.
Contá una historia, problema(o dolor), generá empatía y mostrá soluciones (sip, cómo en este ejemplo)
STORYSELLING, una buena historia genera empatía humanizando la marca.
Y vos? Cómo vendés?
Fer