20/02/2022
Todavía, no puedo entender como te fuiste, y ya no estas físicamente, queridísimo Humberto.
Lo que mas me marco a fuego de vos, es que querías, a tus alumnos, como si fuesen tus hijos. Siempre recuerdo, que en el año 2008, no veía la hora, que llegase el Viernes, para tener tu clase, en uno de los módulos de taller, esas cuatro horas, eran las mejores, inolvidables momentos.
La verdad, fuiste como un segundo padre para mi, siempre, me dabas ese fuerte abrazo que siempre necesitaba, me guiabas, como si fuera tu hijo, me dabas consejos sobre las amistades, me hablabas siempre, de como sacarse de encima a la gente que a uno le quiere hacer daño, de la gente falsa, etc.
Hace un par de días, pensaba lo voy a llamar, a Humberto, así voy a la Tecnica Griselda Mazettelle, en uno de mis francos, para visitarte, y charlar de todos los temas de la vida, como siempre. Este Sábado, luego de una jornada agotadora, llego a la tarde a casa, abro el Facebook, y en el Diario de Pilar, estaba la triste noticia.
Otra de las cosas, que nunca me olvidare, son las juntadas, que salían, con los profes, y me decías, termina la hora de clase a las 21:30, y quédate con nosotros, vamos a hacer, unos choris, con los profes, vos siempre organizando, haciendo, el fuego, y mientras, contando anécdotas, y haciéndonos descostillar de la risa a todos. Sin dudas, mi mejor época, fue cuando, fui alumno, de la Técnica Griselda Mazettelle.
Vos tenes, muchísimo, que ver, en mi formación, como profesional, y como persona, con los casi 30 años que si Dios quiere, cumpliré, en Junio, hasta la eternidad, estaré enormemente agradecido.
En cada decisión, o camino que tome, en esta vida, siempre vas a estar presente, y estoy seguro, que desde el cielo, me vas a iluminar, para que vaya por el camino correcto, y tome la mejor de las decisiones.
Estoy seguro, que en algún momento, nos volveremos, a encontrar, en el cielo, y me vas a dar ese tan fuerte abrazo, que tanto necesito, hasta hace un año atrás, nos habíamos hablado, por Messenger, te mande solicitud, con la cuenta del taller, y me dijiste, que seguro, que era yo, y me re felicitaste, por el emprendimiento.
Siempre me decías, que a pesar, de todas las adversidades que viviste, jamás bajaste, los brazos, y venís con unas re ganas a la escuela, de aprender, y progresar, como alumno se nota, que te gusta la escuela. La verdad, volvería el tiempo atrás, volvería a ser 1 millón de veces alumno de la Tecnica Griselda Mazettelle, y tener profesores, como vos. Días atrás, se me vino a la mente, lo voy a llamar, a Humberto, me gustaría, que este presente, para mis 30 años, en Junio, y pasa esto, siento bastante culpa, por no haberte hablado seguido. Es triste, pero a veces, uno le presta mas atención, a la gente, que no lo merece, y deja de lado, a la gente, que es leal, con uno.
Te quiero con el alma querido amigo, jamás te olvidare, y siempre estarás, presente en lo mas profundo de mi corazón.
Hasta siempre Humberto.
Q.E.P.D.