08/08/2026
Nuestra historia comienzan a escribirse en una chacra de “Puente la S”, en el Alto Valle de Rio Negro y Neuquén.
A fines de la década de 1920, Don Pedro Mabellini llegó desde Brescia, Italia, a la Patagonia. Como tantos inmigrantes, encontró en esta tierra una oportunidad y comenzó a trabajarla con esfuerzo, cultivando frutas y viñedos en las chacras familiares del Alto Valle.
Con los años, ese legado continuó en manos de Don Giovanni Mabellini (1922–2012), quien se instaló con su familia en la chacra del paraje “Puente la S”. Allí, en su propio galpón, vinificaba con sus manos: una pileta de fermentación de mampostería de 8000 litros, un mostímetro para controlar la maduración de la uva y una pequeña moledora para iniciar el proceso. Elaboraba unos 5000 litros por temporada de un vino tipo clarete, alegre y con un toquecito tánico, para el consumo familiar y para saciar la sed de sus frecuentes invitados.
Era, dicen quienes lo conocieron, un hombre gentil, de sencillez espartana, un chacarero aferrado al trabajo y un anfitrión entrañable. Su jarra “danzarina” nunca descansaba: iba y venía entre la damajuana y la mesa desde las 6 de la tarde hasta la medianoche, cuidando siempre que el vaso de cada invitado estuviera lleno.
En los años 70 y 80, la familia dejó de elaborar vino, pero nunca dejó de ser chacarera. Las vides dieron paso a las manzanas y peras, mientras la esencia de la familia seguía intacta: producir con pasión y cuidar la tierra generación tras generación.
Hasta que en 2017, Carlos Mabellini y Lorena Nicolás Creide decidieron escribir un nuevo capítulo.
No fue empezar de cero. Fue volver a las raíces. Recuperar la historia familiar, plantar nuevamente viñedos y devolverle a la familia Mabellini una tradición que había quedado en pausa.
Hoy, cada botella es el resultado de poco menos de un siglo de trabajo, de chacras que siempre estuvieron ahí y de un legado que sigue creciendo entre la tradición y la innovación. 🍷
📚 Gracias a Federico Witkowski y a su libro “Historia de las Bodegas y Viñedos de la Patagonia Norte” (EDUCO, Universidad Nacional del Comahue) por preservar y compartir para de nuestra historia.