14/02/2017
Vigila tu casa desde cualquier lugar del mundo, con tan sólo una conexión a internet
Las Cámaras de Vigilancia son, quizás, el mecanismo más conocido para aumentar la seguridad de un lugar. Los modelos más populares están diseñados para ser usados en interiores, se pueden instalar fácilmente en cualquier habitación y su señal se puede consultar en cualquier lugar del mundo a través de una app o una interfaz web, ya sea desde una computadora o teléfono inteligente. Para eso último, las cámaras necesitan estar conectadas constantemente a internet, y tu router debe asignarles una dirección IP.
Hay dos cosas que se debe tener en cuenta a la hora de instalar un sistema de cámaras de seguridad en tu casa. La primera son los lentes y la segunda es la resolución.
Por otro lado, es importante saber que la resolución se mide con los usuales ‘megapíxeles’: Hay cámaras que van desde 720p o menos, hasta 4K o incluso más, las cuales son ya para usos especializados, como las ciudades o las cadenas de producción. Entre más resolución, más detalle, pero también más consumo de datos, una Cámara de Vigilancia básica consume unos 550 MB por hora de video. Para garantizar que la señal siempre esté disponible, la mejor solución es una velocidad de subida, mínimo, de 1 Mbit por cada cámara.
Si además usas tu conexión a internet para entretenerte o trabajar, debes tener un enlace robusto para que tu experiencia no afecte el servicio. Además de la velocidad, es importante que la conexión sea lo más estable posible y que no tenga límites de consumo de datos, por lo que una banda ancha fija es muy preferible para esto sobre otro tipo de conexiones.
Finalmente, debes asegurarte de que la seguridad de tu sistema de Videovigilancia quede bien configurada. De lo contrario, es posible que los videos de tu casa puedan ser vistos por cualquiera en la red.
Sea cual sea la solución que escojas para proteger tu casa, asegúrate que tenga garantía y que sea viable para conexiones desde tu teléfono inteligente