26/05/2013
El auge del contrabando hacia el Paraguay altera a barrio posadeño.
En menos de una hora se contabilizaron 60 combis recargadas con bolsas de 50 kilos de cemento y harina. Alrededor de la Placita del Puente cada vez hay más galpones de acopio para facilitar el pase hormiga.
Posadas (TD) El puente es la ventaja para la unión comercial entre Paraguay y Argentina. El San Roque González de Santa Cruz es desde hace más de 20 años testigo de la cambiante realidad económica, dólar mediante, de Encarnación y Posadas.
Desde comienzo de este 2013, la asimetría empezó a castigar a los negocios encarnacenos con el auge del aceite, del tomate y de la harina que ingresaban sin restricciones desde la costa posadeña. El cemento experimentó una leve recaída en la demanda de los paraguayos en locales posadeños, hasta que desde hace una semana al menos, el producto empezó a ingresar a Paraguay de manera masiva y sin frenos por parte de las autoridades aduaneras de ese país.
El propio presidente de la Industria Nacional del Cemento (INC), Carlos Krusel, solicitó durante la semana pasada y públicamente a la Dirección General de Aduanas que “frene el contrabando de cemento que proviene especialmente de Argentina”.
Pero el funcionario paraguayo sorprendió a todos comentando que cuando estuvo en Posadas “compré diez bolsas de cemento argentino Loma Negra, las alcé en mi camioneta y volví sin problemas al territorio paraguayo”.
Incluso dijo a la prensa que ya en la Aduana de Encarnación hizo lo posible para que lo revisaran, pero contrariamente a sus expectativas, sólo recibió un reto porque “estaba retrasando al tránsito”.
Krusel recordó que el “cemento argentino marca Loma Negra no tiene licencia para ingresar al país, pero entra 'descontroladamente' y esa es la preocupación grande para los gremios”.
Festival de combis
Las combis que entran a Posadas parecen más altas que de costumbre y las que salen cargadas, extrañamente sus chasis no están al ras del asfalto. En poco más de 40 minutos, en el bulevar de la nueva área de frontera posadeña se contabilizaron a unas 60 combis transitar la avenida Quiroga rumbo a la cabecera del puente internacional. Allí se estacionan en fila a metros del puesto de Gendarmería y cuando suman 4 a 5 los vehículos con notorios cargamentos en su interior, parten en caravana para trasponer el puente de tres kilómetros y medio.
“Así lo hacen todo el día casi todos los días”, aseguró el periodista paraguayo Raúl Cortese, quien desde hace días investiga el circuito de la mercadería que ingresa a Paraguay de manera irregular y hasta clandestina, por no estar autorizada su comercialización.
En Posadas, en el barrio Mariano Moreno, ubicado detrás de la Placita del Puente, entre las avenidas Marconi, Mitre y López Torres, el tránsito de las combis es notable y en las calles internas, como la Máximo Paz y la Vicente Casares, lo que se observa es realmente ejemplificador.
Por la misma calle en donde hace semanas se concretaron dos allanamientos de la Afip por supuestos cargamentos de soja para el contrabando, la Vicente Casares, fue posible identificar a dos galpones o lugares de acopio para las bolsas de cemento y harina en su mayoría, aunque también se visualizaron cargamentos de azúcar. Y enfrente a uno de esos galpones con cientos de bolsas apiladas, dos camiones con sus respectivos acoplados, con sus choferes a la espera de la descarga.
Camino a Encarnación
Mientras eso estaba por suceder, lo que sí ocurría es el cargamento de las varias combis que hay en las otras calles desde los galpones. Diez, 15, 20 y quizás más bolsas eran apiladas cuidadosamente para que todo espacio fuese aprovechable. Y la respuesta por la extraña gran incógnita de que las viejas combis no sucumbieran ante tanto pesaje (unos 2.000 kilos), estaba en otra acción propia de quienes siempre están estudiando el cambio vertiginoso en la frontera.
“Ponen al revés los elásticos, entonces tienen más soporte, por eso es que cuando están vacías parecen raras”, explicó Raúl Cortese.
De acuerdo a lo relevado en el lugar de acopio de las cientos de bolsas de cemento y harina, los camiones con equipos vienen directamente de Buenos Aires y ofrecen el cargamento entero a precios especiales. Incluso, las mismas personas harían lo mismo en Clorinda, Formosa y en Puerto Iguazú.
El precio actual de la bolsa de cemento Loma Negra es de 64 pesos, mientras que la misma cantidad, la de marca nacional, en Paraguay, cuesta 66 mil guaraníes, es decir, entre 145 y 146 pesos.
Claro que, para los cargamentos que vienen exclusivamente a vender el equipo completo, el precio por bolsa es aún menor. Por eso, el cemento está desapareciendo de algunos puntos de Misiones y lastima a la industria paraguaya.
Los tomateros se las arreglan
Algunos optan por las motos para ingresar los tomates de a poco, o en el denominado cruce hormiga. Es que en Paraguay está prohibido su ingreso por una disposición presidencial dispuesta a raíz de que el contrabando desde Argentina al Paraguay, empezó a afectar seriamente al comercio legal de Encarnación y otros puntos importantes de frontera como Puerto Iguazú y Clorinda, en Formosa. Ayer, en el barrio Mariano Moreno, el pase de combis a las motos de tomates fue otro escenario común.
Fuente: http://www.lavozdecataratas.com/ - 26/05/2013