26/05/2025
CUÁNDO ES VIOLENCIA Y CUÁNDO ES FUERZA POSITIVA. (Para distinguir y dejar de confundir y para quien quiera trabajar en su desarrollo personal)
Se ha naturalizado a tal punto la violencia que ya no se percibe como tal situaciones que SÍ lo son. Pero como contradicción se considera violencia cuestiones que nada tienen que ver con ella.
Hoy se considera natural que un niňo o niňa vea películas de acción llenas de sangre y agresión, o con mujeres desnudas ( u hombres) o parejas teniendo s**o, cuando ellos ni saben aún qué sensaciones provoca eso en sus cuerpos y menos saben aún cómo canalizar esas sensaciones que les provocan actitudes agresivas, violentas, de ansiedad extrema que no saben controlar y de las que nadie se dá cuenta o detecta para frenarlas o se las frena con retos y no acudiendo al origen de las mismas. Hoy salió una película en Netflix que habla justamente de este tema siendo que esto lo escribí hace varios años y se llama "Adolescencia".
También se considera natural o normal ver que papá se putea con el vecino, porque le estacionó mal el auto, o mamá que insulta al que dobló mal y la hizo frenar de golpe con su auto. Y esto como lo mínimo de lo mínimo. Mientras los chicos copian y naturalizan.
Hablar de un arranque de ira donde papá revolea todo por el aire y mamá se asusta o al revés, o mamis y papis tan permisivos por miedo al autoritarismo que permiten que su hijo o hija lastime al perrito, o se burle de de su compañerito tratándolo como " el gordito del curso" o trate de estúpida a la docente por retarlo o ponerle mala nota. Es tan natural hoy en dia que ni se distingue ésto como violencia.
Y la lista sigue y sigue. En nuestro lenguaje cotidiano incluimos inconscientemente la violencia, y eso inevitablemente se perpetúa y extiende. "Sos un o una ###x..." , " Vos no sabés nada..." , " No servis", "Molestas", " Tendrías ", " sos insoportable" ... "Deberías", "Podrías", " Mi hijo es lo único o el mejor", " Mi hijo es intocable", "Mi hija no merece...", " Mi hija la santa"..." no servis "etc etc etc... son pensamiento o frases o creencias recurrentes que se trasladan, se aprehenden, se copian y afectan la conducta, el comportamiento y la actitud del individuo que al sociabilizarlas, las instituye como algo normal. Y van carcomiendo el interior del individuo generando miedo, ira y rencor o soberbia según quien las reciba. Y a su vez van carcomiendo las redes vinculares y el propio tejido social generando la violencia que que hoy vemos en los medios y nos indigna y asusta. ( Caso Fernando, Nahir, etc) Pero somos TODOS RESPONSABLES !!
Podemos hablar de machismo y feminismo, podemos hablar de valores buenos y valores malos, podemos hablar de ignorancia y conocimientos, o capacidad o incapacidad de discriminar o no la violencia. Pero es inútil cuando todas las explicaciones apuntan siempre a miradas contrapuestas o a culpar a otros.
La violencia puede provenir de infinidad de fuentes u orígenes según lo teórico, la teoría o la linea de pensamiento que se dedica a fundamentarla. Pero más allá de toda teoría o teorización es una REALIDAD que afecta, nos afecta, se reproduce, se acrecienta, se regenera y desarrolla a velocidades que ya ni se logran medir. Siendo que la violencia bien utilizada, o sea ese impulso natural que viene del cerebro primate, si se usa para accionar con fuerza en situaciones que lo requieran, como luchar por un objetivo, reclamar un derecho, tomar impulso para emprender o ayudar en una causa, etc y no para dañar a otros, cuánto más útiles seríamos entre humanos.
Entonces, sirve seguir teorizando o buscando explicación?? que si es violencia de género o no, que si viene por asimetrías de poder, que si vienen por las diferencias de clases, etc? o sirve DISTINGUIRLA, PREVENIRLA Y ACTUAR?
Creo, desde mi experiencia y conocimiento, que seguir teorizando es seguir confrontando y dando vueltas sin descubrir la solución porque hasta en eso se pelea por quien tiene razón o quien tiene la teoría correcta, acertada, pertinente, operativa etc, sin encontrar ninguna salida a ésto.
Y cada vez escucho en mi gabinete más y más docentes asustadas por la violencia de sus alumnos o padres y madres, o escucho también mujeres y hombres temerosos por actitudes violencia intrafamiliares que se silencian por vergüenza o culpa.
Sea con la palabra que sea, o el rótulo que sea, es VIOLENCIA y lo opuesto a la violencia es el AMOR. Se verá muy romántica esta explicación que doy, pero AMOR desde la etimología de la palabra, A que significa "sin" y MOR significa "muerte", por lo que amor significa "sin muerte". Se puede interpretar como eso que nunca muere, o eso que te saca de la muerte. Sin amor la vida no tiene sentido. Es la energía que se necesita para MOVER el mundo. La PASIÓN es un derivado del amor, siempre y cuando esté en equilibrio ya que la pasión desbordada termina también en violencia.
También la REACCIÓN violenta viene de nuestro cerebro primate, o primitivo o rectilíneo. O sea, esa parte del cerebro que no piensa y se activa por instinto. Ese cachito de MONO que aún nos queda, y sale cuando dejamos de pensar, cuando no hay palabras para expresar lo que sentimos, y pasa tanto en hombres como mujeres. Y cuando no hay palabras para razonar se usa la violencia o agresividad sólo para atacar.
Entonces sabiendo esto, necesitamos en nuestra cultura educarnos mas desde el amor, primero a uno mismo, luego al prójimo. Cuando NOS AMAMOS, podemos AMAR Y RESPETAR A OTROS y sobre todo, discernir cuando estamos haciéndole daño a otro.
Necesitamos perder esa incapacidad que nos vuelve FIERAS justificada por el enojo. Porque culturalmente el enojo está mejor valuado que la tristeza, porque ésta cultura te hace creer que ser fuerte es enojarte y defenderte y no siempre esto es necesario.
Retomar la capacidad de DIALOGO es lo que nos seguirá distinguiéndo de las fieras. Hablar en vez de agredir, poder expresar las emociones sin miedo a ser débil, ma**ca, nenita de mamá, tonta, gil o cualquier descalificativo que esta sociedad acostumbra a denominar a quien se expresa.
El EXPRESAR EMOCIONES es lo único que permite reconocerlas, y reconocerlas permite saber qué hacer, porque justamente esas emociones son indicadores de qué nos pasa para poder saber qué hacer con eso que nos pasa.
Esta sociedad anuló nuestra capacidad de sentir y pensar porque nos obliga a obedecer. La OBEDIENCIA hace que haya orden. Pero hasta cierto límite. Porque cuando la obediencia es extrema y nadie se rebela, termina en violencia. Y rebelarse no implica salir a romper todo sino que implica HABLAR, DECIR Y EVIDENCIAR lo que duele o nos hace sufrir para generar CAMBIOS.
Confundimos muchos conceptos y significados porque asociamos con experiencias que nos dañaron y generalizamos a todo los aspectos de nuestras vidas esas experiencias como si todo fuera lo mismo. Por ejemplo, AUTORITARISMO es una palabra que se confunde muy a menudo con AUTORIDAD y son cosas muy diferentes. El autoritarismo se vivió en la época de la dictadura por ejemplo, y eso nos marcó para siempre. Pero también es una forma de gobernar o liderar donde se impone a otro algo que se desea sobre su voluntad siendo obligado o manipulado. Por lo tanto vincular algo negativo como esto a un solo hecho nos impide distinguir cuando lo estamos padeciendo inconscientemente.
AUTORIDAD en cambio proviene de AUTORIA. Soy autor de la que digo o hago y me hago cargo de eso. Si soy autor de mi palabra, me hago cargo de haberla dicho, creo en ella y respondo por ella, por eso la respeto, por lo cual también será respetada sin necesidad de imponerla a un hijo, hija, empleado, etc.
Mientras que todo lo que venga IMPUESTO es AUTORITATISMO y esto genera REVANCHISMO, REVELACIÓN, CONFLICTO, RESISTENCIA u otro tipo de actitud que termina siendo a la larga, VIOLENCIA. En la AUTORIDAD hay LIMITES que a su vez el limite es preservación y la preservación siempre es amor.
Por lo tanto, desde esta visión en que planteo la violencia, entiendo que eliminarla es ACCIONAR desde la propia actitud, revisar nuestro propio lenguaje, ese que utilizamos para comunicarnos entre nosotros y para educar a nuestros hijos. Ese lenguaje que usamos para liderar un equipo o manejarnos en la vida en general con nuestro prójimo. Verificar nuestras actitudes, nuestro comportamiento e incluir EL AMOR, EL RESPETO, LA AUTORIDAD y los LIMITES.
La violencia bien utilizada y bien canalizada debería ser una ENERGÍA POSITIVA que impulsa a ACCIONAR. Todos tenemos esta energía, el problema es que sale desde adentro nuestro MONO INTERNO QUE NO NOS PERMITE ACCIONAR POSITIVAMENTE sino al contrario, sale para herir, maltratar o hacer sufrir a otros, generalmente seres queridos, por revancha a lo que no nos gusta en vez de dialogar.
Somos antes que hombres o mujeres, antes que pobres o ricos, antes que educados o mal educados, antes que todo...SOMOS HUMANOS , y para mantenernos humanos debemos tratarnos como tal sin distinciones ni categorías de ningún tipo y usando nuestro CEREBRO PREFRONTAL para dejar el reptilineo que es donde está nuestro mono reprimido.
ENTONCES PRACTIQUEMOS HUMANIDAD PARA DEJAR LA VIOLENCIA Y DEJEMOS LA VIOLENCIA PARA SER MAS HUMANOS!!!
Paula Esther Positieri
PositivaMente
Coaching y Desarrollo Personal
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