25/02/2021
No espera a que sea tarde. Debemos prevenir que se desarrolle y en caso de ya estar presente, que avance y mate nuestros árboles.
La fitóftora (Phytophthora sp) es también conocida como la enfermedad de los setos o amarronamiento de las coníferas por su especial incidencia entre los cipreses y thujas, aunque también se da en otras especies, incluso en el césped (fíjate en la fotografía).
Una curiosidad… el termino Phytophthora etimológicamente significa “destructora de plantas“. Este hongo tiene el triste mérito de acabar con árboles monumentales a pesar de su gran tamaño y longevidad.
Síntomas de la enfermedad
El hongo penetra en las raíces absorbentes, encargadas de captar la humedad y los nutrientes del suelo. En los árboles, mientras necrosan estos tejidos, puede continuar su ascenso por el cuello mostrando algunas evidencias: la corteza se agrieta y se perciben exudaciones de resina (gomosis). Si se puede observar el cambium se ve de color oscuro.
Los síntomas de la enfermedad varían ligeramente: hay diferentes tipos de fitoftora y también condiciona el hospedante. Aquí tienes los más habituales:
Especies muy sensibles a la fitoftora
En las coníferas se muestra un secado progresivo en las ramas que ascienden desde la base del tronco hacia la punta de la copa. Si no se interviene rápidamente, la muerte está asegurada.
En los cítricos: debilitamiento general, brotes débiles, hojas pálidas y con nervios cloróticos, gomosis, agrietamiento de la corteza desde la base hacia arriba. Dependiendo de la gravedad del ataque se pueden secar solo unas ramas o el árbol entero.
El césped acabado de germinar o con mal drenaje es especialmente sensible: se muestran desecaciones irregulares que se van extendiendo, originando calvas cada vez mayores.