16/07/2021
EMPODERAR a una persona es devolverle el brillo a sus ojos.
Hay palabras que a fuerza de repeticiones van perdiendo energía.
Hasta que las vemos en acción, no en los textos, sino en la vida misma.
Ellas leyeron el estatuto de su cooperativa y descubrieron que su objeto social les permitía hacer mucho más que bloques de hormigón.
No necesitaban seguir recibiendo el destrato de los funcionarios que organizaban su trabajo.
Podían hacer mantenimiento de jardines, diseño de espacios verdes.
Y comenzaron a soñar con embellecer su barrio.
Y el brillo volvió a sus ojos.