22/05/2026
Vivimos según las conversaciones que habitamos.
Y también según las emocionalidades que esas conversaciones producen.
Hay convivencias que expanden la vida.
Y otras que la contraen.
Cuando desaparece la amenaza,
el cuerpo descansa.
Y cuando el cuerpo deja de defenderse,
aparece otra calidad de convivencia.
Quizás por eso muchas organizaciones no necesitan solamente más estrategia o más control.
Necesitan revisar qué forma de convivir están produciendo.
Y si esto todavía resulta difícil de distinguir…
mirá a los animales.
Ellos no saben mentir emocionalmente.
ZonaH